LOS PROFESIONALES del sector del taxi del área metropolitana de Tenerife aprovechaban esta semana las páginas de este periódico, su periódico, para exponer sus quejas y mostrar su enfado con instituciones como el Cabildo y el Ayuntamiento de Santa Cruz, pues, a su juicio, además de engañarles los han dejado desamparados. Es más, advierten de que si no se atienden sus demandas están dispuestos a movilizarse. Entre las razones esgrimidas por este colectivo para protestar se encuentran el deterioro de su situación económica -la puesta en marcha del tranvía les ha provocado pérdidas que cifran en un 30% de la recaudación- y la ausencia de carriles específicos para los taxis que unido a las grandes colas de tráfico que se forman en la capital tinerfeña ahuyenta a los posibles usuarios de este medio de transporte público.
Partiendo de la necesidad de que el sector del taxi no se debilite, pues siempre ha demostrado ser una vía eficaz y ejemplar de movilidad, es evidente que tanto el Cabildo de Tenerife como el resto de las administraciones implicadas en esta materia deben tomar cartas en el asunto y tratar de resolver este conflicto antes de que se enquiste, como ya ocurre en otras áreas. Con este objetivo, haría bien la Corporación insular, una vez sacado adelante el tranvía y ordenado el servicio de Titsa, en estudiar la forma de complementar el funcionamiento de estos tres medios de transporte público.
Ya desde el Ayuntamiento de Santa Cruz, su concejal de Servicios Públicos, Norberto Plasencia, ha mostrado su disposición a atender las reclamaciones de los taxistas, aunque recordando que el problema de este sector en la capital tinerfeña y el área metropolitana "no se arregla de hoy para mañana, requiere trabajo, tiempo, mucho estudio y, sobre todo, medidas iniciales por parte del propio sector". Totalmente de acuerdo con el edil chicharrero, pues no se pueden tomar decisiones a la ligera y es necesario, en primer lugar, un análisis serio de la situación. Sin embargo, también queremos advertirle, tanto a él como a otros responsables públicos, que el estudio no puede servir de excusa para dilatar la adopción de medidas o no hacer nada.
La labor que han desarrollado y desarrollan los taxistas ha sido y es muy importante en Tenerife y no se puede tirar por la borda el trabajo de tantos años en beneficio del pueblo. Por eso, además de dedicar tiempo a resolver las dificultades por las que pasa ahora mismo este sector, es necesario poner mucho cariño, ya que les debemos mucho. Abogamos por una pronta solución a sus reclamaciones, para que sigan desempeñando la importante tarea que han llevado a cabo siempre.
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