EL DÍA, S/C de Tenerife
Alrededor de diez mil espectadores acudieron a lo largo de 2007 a los ciclos de cine organizados en el Espacio Cultural de CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife. La esencia y el homenaje a los directores y artistas cinematográficos, la cultura japonesa, el análisis social actual y el recuerdo a las leyendas del celuloide fueron las variantes sobre las que trabajaron los profesionales encargados de montar las proyecciones.
De enero a diciembre del presente año se planificaron siete citas en las que se pudieron visionar largometrajes como "Vidas rebeldes", dirigida por John Huston en 1961, "Bus Stop" (Joshua Logan, 1956), "El príncipe y la corista" (Laurence Olivier, 1957) o la mítica "Los caballeros las prefieren rubias" (Howard Hawks, 1953). En todas, el nexo común era la aparición de una deslumbrante Marilyn Monroe.
"Cuando llega la noche"
El siguiente ciclo de cine organizado en 2007 por la Obra Social y Cultural de la entidad de ahorro se tituló "Cuando llega la Noche" y estuvo compuesto por las siguientes: películas "Las noches de Cabiria", "La noche del cazador", "Noches blancas" y "La noche de la iguana". Las cuatro se caracterizaban por una especie de culto a la oscuridad.
El director alemán Fritz Lang, uno de los mejores representantes del expresionismo, mostró su sello personal en la capital tinerfeña con la proyección de dos ejemplos de cine negro, "El misterio del miedo" y "La mujer del cuadro".
El análisis social más fresco tuvo en la figura del cineasta Alejandro González Inárritu a su mejor exponente. En la oferta que vino a Santa Cruz de Tenerife se pudo ver toda la dureza y talento que desprenden las películas "Amores perros" y "Un mundo, otros mundos".
Imágenes recientes del cine japonés también pudieron ser vistas en el Espacio Cultural de CajaCanarias. En este caso, las películas elegidas fueron "El ocaso del samurai", "Nadie sabe" o la propuesta de Yoki Yamada con el título "The hidden blade". En todas se observa claramente una temática explotada en el último decenio y que tiene que ver con las luchas existencialistas que se dan en determinados sectores de la sociedad nipona con el objeto de impedir que la sociedad moderna gane la batalla a las tradiciones milenarias.
El siempre enigmático Ingmar Bergman apareció en un ciclo realista con una ciudada selección de títulos. Del afamado director sueco se proyectaron los largometrajes "Fresas salvajes", "Los comulgantes", "El séptimo sello", "Gritos y susurros" o "Saraband". En las cinco se transmitían los miedos de una sociedad aterrorizada por la muerte, sentimientos fríos y escabrosos vínculos personales. De nuevo un director germano, Win Wenders, se convertía en protagonista de la oferta de entretenimiento para los espectadores que vieron "París, Texas", "El cielo sobre Berlín" o "En el curso del tiempo".
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