Criterios
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DESDE DENTRO RICARDO PEYTAVÍ

A la caza del cura

30/dic/07 01:25
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NO COMETO un garrafal error histórico al afirmar que Azaña hizo imposible la perpetuidad de la Segunda República cuando manifestó, mientras el aire olía a madera quemada, que "todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano". En realidad, ni siquiera está confirmado que el entonces presidente del Gobierno -corría mayo de 1931- dijese esto. Es una de tantas frases que se le atribuyen. Eso le ocurre no sólo a los políticos relevantes, sino a cualquier persona con proyección pública. Sea como fuese, la autoría de la sentencia carece de importancia; el concepto que encierra, no.

En 1931 había muchos católicos republicanos. Y también muchas personas "de derechas" que abrazaron con entusiasmo el nuevo régimen. Sin embargo, los comunistas y socialistas entendían que la República debía ser sólo para los señores de izquierda. También para las señoras, claro, aunque menos, pues en aquellos tiempos, y salvo escasas excepciones, la mujer seguía marginada en la vida pública con independencia del bando en que militase. Esa noción de República para unos pero no para todos ,dejó fuera de juego, más o menos, a la mitad de la sociedad española en lo político, y a las tres cuartas partes en lo religioso. Para bien o para mal -más bien por desgracia- España había entrado en el siglo XX de la misma forma en que salió del XIX: ennegrecida por las sotanas de un clero al que le preocupaba más conservar su statu quo -siempre el statu quo-, que la salvación de las almas.

Ciertamente, no todos los religiosos utilizaban el catolicismo para dominar a unas masas mantenidas a conciencia en la ignorancia. Ya entonces la acción social de la Iglesia era importante. Muchos de sus miembros no se limitaban a predicar; también daban trigo. Un gesto inútil. La saña popular contra quien vistiese ropas talares, alimentada durante siglos de despropósito y despotismo eclesiástico -para qué negarlo-, estaba profundamente arraigada en el ideario popular. Demasiado enraizada para que los líderes de la izquierda no la utilizaran también como herramienta útil a la hora de manejar a las multitudes, aunque en sentido inverso. Al final, el número de iglesias saqueadas, conventos quemados, monjas violadas y sacerdotes asesinados creció tanto, que la otra media España se cansó y sobrevino lo previsible. Así acabó una Segunda y triste República, que de haber sido para todos, insisto, acaso seguiría vigente hoy en día.

No me alarma tanto lo sucedido hace 76 años, como el hecho de que ese anticlericalismo feroz continúe latente. Basta ver lo que ha ocurrido con unas declaraciones del obispo nivariense sobre la homosexualidad. Si el prelado Bernardo Álvarez hubiese dicho que las relaciones heterosexuales entre adolescentes constituyen una peligrosa práctica social, algunos lo hubieran acusado de retrógrado, pero nada más. Puso, no obstante, el dedo en la llaga que más le duele a los empeñados en que esta sociedad todavía no es perfecta, porque a muchísimos hombres les siguen gustando las mujeres, y la mayoría de las mujeres prefiere a los hombres, y lo han crucificado. Mal camino, pues una cosa es el derecho de cada cual a organizar su sexualidad como mejor le parezca, y otra la pretensión de una comunión colectiva con ruedas de molino.

Por cierto, le subrayo a la Asociación de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales Algarabía -¿queda alguien fuera?- que algarabía es una palabra políticamente incorrecta. Algarabía se utiliza para designar un griterío confuso de varias personas, o una manera de expresarse atropelladamente, o un enredo. Pero también significa lengua árabe. Acepción esta última que la torna en poco apropiada. Además de las connotaciones despectivas que tiene hacia un pueblo con el que queremos aliarnos civilizadamente, resulta que los árabes decapitan a los sodomitas, lapidan a las lesbianas, no consienten la bisexualidad y tampoco permiten las operaciones de cambio de sexo. Razones suficientes para no jugar con fuego. Sugiero "cachondeo" como término más adecuado.

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