EL DÍA, S/C de Tenerife
Condicionados por la carencia de tiempo y por un entorno social que induce a los niños a contradecir los fundamentos de una alimentación equilibrada y a incrementar el sedentarismo en su tiempo de ocio, madres y padres tienen cada vez más dificultades para transmitir a sus hijos hábitos saludables. Ésta es la conclusión más importante que se extrae del Estudio Fundación Sanitas sobre los hábitos infantiles de nutrición y práctica de ejercicio físico elaborado por la consultora PAC, en el que han participado 1.620 familias con hijos de entre 6 y 14 años de toda España.
Un 30% de los niños afirma que sólo come lo que le gusta. A casi la mitad de ellos no les preparan nada que no les guste, cifra que casi se multiplica por dos cuando el grupo analizado está entre los 12 y los 14 años. Mientras el 64% de las madres cree que se debe educar para que los niños coman de todo y el 40% afirma que sus hijos así lo hacen, sólo un 10% de los niños encuestados confiesa que le gusta todo lo que le preparan.
Cuando los padres se enfrentan a la negativa de los niños a comer lo que les ponen en la mesa, hecho que sucede en un 49% de familias participantes en la encuesta, las reacciones de madres y padres son múltiples.
Mientras el 38% opta por el "no te levantarás de la mesa hasta que te lo hayas terminado todo", cerca de un 15% cede o le prepara otra cosa y un 20% utiliza diferentes "trucos". Trucos que pasan por dejarles comer menos cantidad, sustituir una comida por otra o incluir un premio del gusto del niño como incentivo.
El 67% de las madres consultadas trabaja fuera de casa, y están de acuerdo en que, actualmente, el principal problema para fomentar una alimentación sana en sus hijos tiene su razón de ser en la dificultad para conciliar la vida laboral y personal.
El estilo de vida actual impone tanto a los progenitores como a sus hijos un ritmo acelerado, donde es difícil planificar las comidas de la semana y se acaba por sucumbir a la rapidez y comodidad que ofrecen la cocina rápida y los productos preparados y congelados. No es de extrañar que el 88% de las madres coincidan en que los hábitos de cocina han cambiado mucho en los últimos años.
La principal preocupación de las madres es que sus hijos coman de todo, sin preocuparse si la cantidad o el momento son los adecuados. Aunque muchas ya se muestran preocupadas por el avance del sobrepeso infantil, ninguna parece saber qué medidas tomar. En este sentido, los progenitores consideran que les falta información a fin de poder garantizar una dieta equilibrada para sus hijos.
El 28% de los niños encuestados afirma que le preocupa el peso que tiene -porcentaje que aumenta en las niñas, hasta el 35%, y con la edad- frente al 54% que dice no preocuparse nada por este tema.
A pesar de la importancia que todos los especialistas en nutrición otorgan al desayuno y a que el 98% de los niños encuestados afirma desayunar en casa, para muchos de ellos su desayuno se compone básicamente de algo bebido (leche, en un 75% de los casos, o cacao, en un 45%).
El 14% de los niños afirma desayunar algún producto de bollería industrial. Madrid es, con un 40%, la región donde el número de niños que desayunan solos (sin supervisión de un adulto) cada mañana es mayor, frente al 28% de la media nacional.
A media mañana, ya en el colegio, triunfa el bocadillo, presente en un 63% de las comidas que las madres preparan, seguido muy de lejos por los zumos, con un 22%.
La fruta sólo está presente en un 11% de los desayunos que se realizan en el colegio. La gran mayoría lleva la comida preparada de casa y tan sólo un 7% la compra en la calle, porcentaje que se incrementa a medida que crecen.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. Avda. Buenos Aires 71, S/C de Tenerife. CIF: A38017844.