El alcalde y la corbata
Hace ya muchos meses que comencé a darme cuenta de que, en algunas ocasiones, nuestro santacrucero alcalde prescindía de la corbata en algunos actos y en su despacho al recibir visitas. Desde hace poco tiempo, se han invertido las situaciones. Por ejemplo, ahora es al contrario, sólo en rarísimas ocasiones hace uso de la corbata. Hasta el comienzo de la actual legislatura, cuando el Sr. alcalde no presidía algún acto delegaba en Antonio Bello, siempre impecable y con corbata. Por razones que ignoro, supongo sea por la primera Tenencia de Alcaldía, ahora lo sustituye el Sr. Llanos, con idéntica compostura, o sea, debidamente vestido y con corbata. Pero el cenit de esta postura anticorbata se ha producido en dos ocasiones y en muy pocos días. Por orden cronológico voy a permitirme narrar. El primero se produce el pasado 11 de diciembre: se procedió al descubrimiento de un busto de la madre de José Martí, concurriendo al acto, para darle más realce, la Policía Local de gala. El acto, presidido por el Sr. alcalde, sin corbata, acompañado de algunos concejales, todos con corbatas, así como del Sr. cónsul de Cuba, con corbata, así como un consejero del Gobierno autónomo, también con corbata, entre otras personas, todas ellas con corbata.
Antes se decía que había que guardar las formas y en esta ocasión creo que el Sr. alcalde no las ha guardado. En mi opinión, se le ha faltado el respeto a la homenajeada, después, a los asistentes al acto y por último a los doscientos y pico mil santacruceros a los que nos estaba representando.
La misma situación se produce el viernes 14, que viaja a Las Palmas, sin corbata, acompañado de D. Ángel Llanos, con corbata, para promocionar turísticamente nuestra ciudad.
En las fotos del acto que se han publicado se ve el alcalde de Las Palmas y el Sr. Llanos con corbata, y el Sr. Zerolo, por supuesto, sin dicha prenda. Para mí, esta insólita y esperpéntica situación no debe de repetirse. Entre tantos asesores que tiene el Sr. alcalde, deberá tener aunque sea uno que le señale las ocasiones en que debe colocarse la dichosa corbata. Yo aplaudo cuando lo veo, por ejemplo, visitando los ensayos de murgas y demás; vestido informalmente o inclusive en mangas de camisa; pero de eso a lo otro, va mucha diferencia. Yo, desde luego, no pienso votar a un señor que considero no me representa bien, y al igual que yo, hay miles de santacruceros que, pienso, obrarán igual. No suelo dar consejos, pero voy a hacer una excepción en este caso. Aprovechando las fiestas, escríbale a los Reyes Magos una cartita pidiéndole una corbata y úsela.
Alfonso Hernández Suárez
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