LA AFAMADA y bicentenaria pirotécnica Hermanos Toste, y como es habitual en la festividad de Santa Bárbara, que la Iglesia celebra el 4 de diciembre, la prestigiosa firma realejera celebró el día de su patrona con una solemne función religiosa en los patios de la fábrica, y que ofició el párroco de Santiago Apóstol, don Antonio Hernández Oliva, a la que asistieron todos los miembros de la familia, amigos, personal, representantes de muchas comisiones de fiestas, clientes hoteleros y autoridades locales e insulares.
Con una muestra de fuegos en honor de la patrona, Santa Bárbara, las felicitaciones de rigor por parte de los asistentes e invitados y un refrigerio servido en los patios de la fábrica, concluyeron estos emotivos actos que cada año reúnen en torno a la familia Hermanos Toste una nutrida concurrencia.
Tengo en mis manos algunos datos de interés facilitados por el prestigioso investigador orotavense, don Manuel Rodríguez Mesa, quien se ha interesado por conocer la trayectoria de esta fábrica realejera, que llevó el primitivo nombre de Pirotécnica Teide. En relación con los fuegos del Santísimo Cristo de La Laguna existe una copia del programa del año 1887. En él se recoge que "el día 14, a las once, se quemarán los preciosos fuegos de artificio elaborados por el pirotécnico don Marcos Toste del Castillo". El programa es amplio y tiene fecha del 8 de septiembre del año ya citado.
Existe otra copia de un proyecto con relación a los fuegos del Cristo lagunero del año 1929. Fuegos de la Torre. Y se compone de la siguiente manera: 1º. Cascada de seis metros de repetición con 70 tubos. Esta cascada ha de llegar al suelo acompañada de una lluvia de estrella de colores. 2º. Una palmera de veinte metros de altura con cuatro soles eléctricos. 3º. Diez columnas giratorias que cubran los espacios que separan un balcón del otro. 4º. 25 candelas tricolor. 5º. 80 docenas de cohetes de colores surtidos. 6º. Tres baterías de diez disparos de candelas romanas, cometas de plata y torbellinos eléctricos. 7º. 18 coronillas aéreas. 8º. Una corona de un metro de diámetro.
El total de pesetas para los fuegos de la Torre, año 1929, fue de 708.
Fuegos del Óvalo: 1º. 14 soles de gran potencialidad con delicias tricolor. 2º. 28 tubos de grueso calibre para formar arquería. 3º. 28 maceteros "mágicos", en cuyas macetas se colocarán seis candelas romanas para que formen ramilletes de viberillas y luceros eléctricos y multicolores. Total pesetas: 1.018.
Continaución del Óvalo: 1º. Una cortina de fuegos "Chinesca" en palmeras dos tubos de grueso calibre que ha de ocupar un frente de 50 metros. 2º. Cuatro discos de distintos colores de 1,50 metros de diámetro, de las mejores y más completas combinaciones. 3º. Una pieza de tres metros de diámetro con seis estrellas o esferas giratorias que terminen con sol de plata. Total pesetas: 800.
Fuegos del Risco, año 1929, Santísimo Cristo de La Laguna: 1º. Una "aurora boreal" al magnesio con foco rojo potente en el centro. La semicircunferencia que la forma tiene un radio de 5 metros. 2º. 600 docenas de cohetes de colores y estallo. 3º. 150 candelas tricolor. 4º. 60 candelas de cometas de plata. 5º. 20 ruedas aéreas. 6º. 30 morteros eléctricos de culebrillas. 7º. 1 batería de diez disparos de cometas eléctricas. 8º. Una batería de diez disparos de torbellinos. 9º. Una batería de diez disparos borrachos del diablo. 10º. Una batería de diez disparos de alcachofas. 11º. 24 cohetes de cola eléctrica y caballera. 12º. 12 cohetes granífugos y relámpagos. 13º. 12 cohetes paracaídas con gusanos de luz multicolor. 14º. Una traca de cincuenta metros con cuatro clases de bombas. Total pesetas de los fuegos de la Torre el año citado: 1.400.
Hay otros documentos relacionados con la citada pirotécnica de importancia dentro de las Fiestas del Santísimo Cristo de La Lagua, obra de investigación de nuestro estimado amigo, don Manuel Rodríguez Mesa, que sin duda nos demuestran cómo, después de tantos años, se pueden lograr facturas testimoniales de las cuantías que por estas fiestas laguneras se invertían en los fuegos del Santísimo Cristo de La Laguna, y el esmerado esfuerzo de don Marcos Toste del Castillo y su familia en aquella fábrica minúscula y que a la vez fue adquiriendo una importante fama, hasta tal punto que pasó de llamarse Pirotécnica Teide para ser luego sustituido su nombre por el de Hermanos Toste, que es como en la actualidad se la conoce en casi todos los rincones del mundo, dando vivas muestras de su gran esfuerzo familiar y dejando muy alto el nombre de Tenerife y de Canarias.
Los realejeros nos sentimos muy orgullosos de contar en nuestro municipio con una fábrica de tan hondo y significado calado internacional, y es obvio dados los muchos premios, galardones y medallas de oro que posee. Distinciones ganadas a pulso, superando barreras, pero siempre con la modestia que los distingue. Ellos, herederos legítimos de una familia que amasaba el carbón, el barro y la pólvora, para convertirlo en filigranas de luz, estruendo y colorido, no olvidan a su patrona, Santa Bárbara, cuya solemnidad el 4 de diciembre, celebran muy orgullosos con un sinfín de amigos, autoridades y representantes de muchísimas fiestas.
A ellos, y a cuantos se han unido a festejar a Santa Bárbara, nunca mejor que estas fechas próximas a la Navidad para enviarles nuestro mensaje de paz y prosperidad. Y que el trabajo de esta ejemplar familia y de cuantos están al pie del cañón sirva de ejemplo para todos.
Sin duda alguna, la pirotecnia realejera está considerada como la decana de Canarias y una de las primeras de España. Todo un honor.
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