D. BARBUZANO, La Laguna
El mercado municipal de La Laguna, ubicado en la plaza del Cristo, abrió ayer sus puertas al público, a las 7:10 horas, después de que fuera bendecido por el obispo de la Diócesis de Tenerife, Bernardo Álvarez, acompañado de la alcaldesa de la ciudad, Ana Oramas, que agradeció el esfuerzo de la empresa catalana AS Montaje, que construyó, el mercado provisional más grande de España y en un tiempo récord de tan sólo 45 días.
Es de destacar que el Juzgado comunicó ayer su decisión de desestimar el recurso presentado por el abogado Felipe Campos y 600 vecinos, por entender que "supone generar indefensión no sólo a la administración, sino a terceros que verían seriamente afectados sus intereses sin ni siquiera haber tenido oportunidad de efectuar alegaciones en la medida cautelar".
Los vendedores destacaron que "hemos recogido más de 3.000 firmas de auténticos laguneros que no sólo nos apoyan a nosotros, sino a este mercado, que es excelente. Y lo ha hecho una alcaldesa en la que siempre confiamos y que tiene bien puesto lo que hay que tener".
El horario del nuevo mercado durante las Navidades será de 7:00 a 16:00 horas. A las 12:00 horas la afluencia de público fue tan grande que, por ejemplo, la cafetería tuvo que cerrar porque se quedó sin existencias. Unos 10 vecinos se manifestaron con una pancarta en contra del mercado.
El concejal de Agricultura, Juan Antonio Alonso, dijo que "vamos a apostar por el control de calidad y el fomento de la venta de los productos canarios, para lo que estableceremos parámetros, fiscalización y el símbolo de etiquetas de regiones ultraperiféricas establecido por el Gobierno canario. Queremos que exista una garantía de que lo que consuma el cliente del mercado sea de la máxima calidad posible y esté avalado por todos los controles establecidos". También informó de que en breve se establecerá una norma para conseguir igualar y mejorar la presentación de los productos en los puestos, eliminando la tradicional caja de madera y apostando por bandejas homologadas.
Tanto políticos como vendedores y clientes madrugaron mucho, ya que desde las 6:00 horas ya había un gran movimiento en la plaza del Cristo, y algunos propietarios de los puestos de la recova habían tomado posesión de sus puestos incluso desde la 5:00 horas. Es de destacar los lugarestos para aparcar los vehículos, como el del camino de Las Peras, están vallados y vigilados por agentes de seguridad puestos por el Ayuntamiento de La Laguna.
Como se había deseado la noche anterior, la plaza del Cristo y principalmente el mercado se llenaron de vida y la recova, muy modernizada aunque sin perder el espíritu que le ha dado categoría, volvió a reencontrarse con sus clientes, que habían quedado huérfanos de un centro que los acogió con unos vendedores que ofrecieron la calidad de sus productos de siempre y la honradez a la hora de las ventas y una sonrisa como regalo.
Por fuera del mercado, y ante numerosas autoridades presentes, tomó la palabra la alcaldesa, Ana Oramas, quien señaló que "el mercado forma parte de la historia y cultura de esta ciudad y no sólo da trabajo a 200 familias de forma directa, sino, además, a cientos de personas y muchas empresas de un municipio que es capital ganadera de la Isla, con el 60% de la producción, que cuenta con invernaderos, panaderías, barcos de pesca o granjas que ayudan no sólo a que este mercado sea el gran centro comercial de Tenerife de producto local canario, sino parte del corazón del casco histórico".
Acto seguido, el obispo de la Diócesis de Tenerife, Bernardo Álvarez, bendijo el nuevo mercado, pronunciando las siguientes palabras: "Damos gracias a Dios porque, a pesar de la calamidad que ha supuesto cerrar el antiguo mercado, podemos contar hoy con estas nuevas instalaciones, no sólo para que los comerciantes puedan vender sus productos, sino, además, para que la ciudad goce de nuevo de este mercado que tanto prestigio tiene. Dios Padre, bendice a los que usen este local y haz que, observando en sus compras y ventas la justicia y la caridad puedan alegrarse de contribuir al bien común y al progreso de la comunidad humana".
Adornos y brindis
El interior y el exterior del mercado fueron adornados por el ayuntamiento con numerosas especies arbóreas y flores de pascua. El mobiliario urbano exterior es con bancos de corte tradicional.
En el centro de las cuatro columnas de hierro de la plaza del Cristo, se alza un abeto artificial navideño de 9 metros de altura, diseñado por el afamado artista Leo Martínez, que lo decoró con estrellas, bolas y lazos de color plata, con un remate superior en forma de pináculo de gran belleza. El armazón del árbol navideño es de hierro y lo hizo el cerrajero Vicente Pérez. Ambos trabajaron hasta altas horas en la noche de la víspera de la apertura del mercado, y a las 7:00 horas de ayer fue encendido el abeto.
La churrería regentada por Miguel Bravo y con la ayuda de Inmaculada Hernández estrenó su nueva maquinaria y regaló churros y chocolate a todo el mundo, mientras que las mujeres del mercadillo del agricultor vendieron vestidas con el traje típico de campesinas y ofrecieron un brindis para todo el mundo. Lo mismo hicieron los bazares y los puestos de las flores. La mayoría de los clientes salieron con un comentario común: "Este mercado es mejor que el viejo y mucho más moderno".
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