N. MARTÍN, S/C de Tenerife
El Gobierno de Canarias prefiere la devolución de los Presupuestos Generales del Estado al Ejecutivo central y esperar a que un nuevo gabinete prepare otro proyecto de ley que llevar a las Cortes, aunque esta situación obligue a prorrogar durante unos meses las cuentas del ejercicio de 2007, que no contemplan unas inversiones adicionales previstas para 2008 que los socialistas cifran en 140 millones.
Ésta es la posición del Ejecutivo de cara a la votación definitiva de los Presupuestos la próxima semana en el Congreso, después de que el Senado vetara este proyecto el pasado lunes gracias a los votos de PP, CC, CiU, ERC y EA. La devolución a la Cámara Baja no permite introducir de nuevas enmiendas, por lo que los nacionalistas canarios rechazan que exista cualquier posibilidad de un acuerdo de última hora con el Gobierno de Zapatero.
Mardones defiende el "sí"
Esta posición expresada ayer tanto por miembros tanto de CC como del PP sólo fue rota por el diputado de los nacionalistas en el Congreso de los Diputados Luis Mardones, que considera que la aprobación del actual proyecto sería el "mal menor" frente a una prórroga que "conllevaría insuficiencias, tanto en los sueldos de los trabajadores públicos como en la previsión de inversiones".
En contra de esta tesis, el vicepresidente del Gobierno, José Manuel Soria, justificó tras la reunión del Consejo de Gobierno la posición de su partido y de sus socios en la Cámara Alta en que las cuentas presentadas por el Estado son "oportunistas y electoralistas", pretenden "asfixiar a Canarias" y no cumplen con la exigencia del Régimen Económico y Fiscal de que la inversión en el Archipiélago sea la misma que la media estatal, lo que provocaría, a su juicio, un desfase de hasta 400 millones con lo que el Estado debería destinar a la Comunidad autónoma.
Para Soria, lo más adecuado sería que el Gobierno central "retirara" sus cuentas para 2008 y, tras acusar a los socialistas de utilizar a "tránsfugas" para aprobarlas, dijo que las dificultades para conseguir apoyos es una muestra de que Rodríguez Zapatero llega "exhausto" al final de la legislatura.
Fuentes nacionalistas del Ejecutivo, por su parte, defendieron que sería más positivo el naufragio del proyecto gubernamental que su aprobación ante la esperanza de que un nuevo Gobierno tras las elecciones de marzo -ya sea de PP o del PSOE- se avenga a negociar sin la presión de los nacionalistas catalanes ante los comicios.
Estas fuentes creen que la prórroga sería "lo de menos", que el Ejecutivo que salga de las urnas podría presentar un nuevo proyecto a mediados de año y que el "castigo político" que supondría el rechazo sería una buena forma de escenificar el descontento de CC y PP por unos Presupuestos "mal repartidos entre las autonomías" por perseguir un fin "electoralista".
Por su parte, la portavoz nacionalista en el Congreso, Ana Oramas, da por hecha la negativa de los dos diputados de CC al proyecto y niega toda posibilidad de llegar a un acuerdo con el PSOE.
Si ésta es la posición de los dos socios del Gobierno autonómico, los socialistas creen garantizados los apoyos. La diputada Gloria Rivero explicó que la mitad de esta cantidad estaba ya contemplada en el proyecto estatal y que la otra mitad corresponde a las enmiendas introducidas en el Senado. "Esta posición es nefasta para Canarias -dijo Rivero- y podría hacernos perder 140 millones", añadió.
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