PUES SÍ. Fue una sorpresa ver el domingo día 18 de noviembre, desde muy temprano, a unas personas del servicio de limpieza del Ayuntamiento de Los Realejos limpiando y baldeando la plaza de La Concepción. Claro que ese día se celebraban los actos adelantados en honor a santa Cecilia, patrona de la música, y en la parroquia de la Concepción tuvieron lugar los actos religiosos en su honor, y posterior procesión de la imagen que luego recorrería las acostumbradas calles, actos a los que asistieron las autoridades locales, aunque no todas.
Por tanto es evidente que pensemos que por este motivo el "zafarrancho" de limpieza de la plaza y calles estaba más que justificado, pero nunca habíamos visto tan elegante detalle. Posiblemente, las quejas de los vecinos dirigidas al alcalde, sobre un "monumental pastel de excrementos" depositado en esta misma plaza y que duró más de un mes sin ser retirado, ha dado motivos para que la primera autoridad municipal se vaya dando cuenta de que debe de cumplir con sus obligaciones y preocuparse, sobre todo, de los muchos problemas que hay en el municipio, pues las quejas las oímos a través de Radio Realejos de distintos barrios, que piden papeleras y más limpieza, y esto parece que no quieren entenderlo desde el consistorio local, desde donde intentan amansar a las "fieras". Dicho siempre en el mejor sentido de la palabra.
Del concierto que ofreció La Filarmónica decir que es una pena que no se utilice el quiosco para estos fines, pero el inconveniente está en que la escalera de acceso es del año "catapún" y no está en condiciones para el tránsito, y la inversión de la restauración del quiosco fue tan elevada que no sobró un euro para adquirir una nueva escalera, con lo cual se confirma la chapuza que algunas fechas señalábamos.
En fin, sigo pensando que la asociación de vecinos no pinta nada. Su presidente pasa olímpicamente de los problemas del Realejo Bajo, y lo mismo ocurre con la asociación Patrimonio y Naturaleza, pues a sus miembros les importa un pimiento todo esto. Tienen perdido el rumbo volandero y nada han demostrado por la conservación del casco histórico, donde hay muchas cosas que poner en su sitio.
¡Ah!, ¿cómo se llama el parque nuevo que vemos frente a la Hacienda de Los Príncipes? El de María Luisa, no, ¿verdad? El de la Reina, no, ¿verdad? El de los Príncipes de Asculí, no ¿verdad? El del Retiro, no, ¿verdad?... ¡Ahhhh, ya lo recuerdo! El de la poca vergüenza. Y es que algunos quieren hacer de Los Realejos un sitio indocto o inhóspito, o quizás un imperio prosaico. Sin embargo, ¿quién va a creer en semejantes adefesios?
Pero tienen sus "señorías" una posible salvación o condición, que es: para mantener el engaño al que nos tienen acostumbrados es mejor no abrir la boca. Y si no que se lo pregunten a los televidentes que envían sus mensajes a "Mírame Televisión" desde distintos lugares de Los Realejos, sobre todo, de Palo Blanco, la Cruz Santa, Las Llanadas, etc. Allí no deben de estar nada contentos con el alcalde, ni con el concejal de Cultura, y mucho menos con el de servicios. Y algo deben de tener estos "santos" de la política realejera cuando desde el cielo los bendicen.
Pero que no se asusten nuestros lectores, porque puede ser que algunos estén sufriendo una esquizofrenia paranoide y no se dan cuenta, y le aconsejamos que se cuiden tan excelentes pensadores.
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