COLPISA, Kabul
Al menos 16 personas, ocho militares y ocho civiles, entre ellos algunos niños, murieron ayer en un nuevo atentado suicida con coche-bomba perpetrado por los talibanes contra un autobús del Ejército en Kabul. Este número de muertos -proporcionado por el portavoz de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN, el general Carlos Branco- podría incrementarse debido a las dificultades para contar los cuerpos despedazados por la potente explosión y el estado de algunos heridos.
La calle de este barrio situado al sur de la capital afgana donde tuvo lugar el atentado, muy frecuentada durante la mañana, quedó cubierta de miembros y trozos de carne, según dijo Akbari Sarwar, que se encontraba cerca de la explosión.
El autobús del Ejército quedó reducido a un montón de hierros, con agujeros en el techo y los laterales. "Al menos 17 heridos fueron transportados al hospital, entre ellos varios niños", afirmó el portavoz del Ministerio de Sanidad, Abdullah Fahim, quien precisó que por lo menos cuatro adolescentes figuraban entre los fallecidos.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD