F.A. FERRER, La Laguna
Manuel García es el único afectado por el desalojo del Mercado Municipal que aún no ha recibido las indemnizaciones de manos del Ayuntamiento de La Laguna. Este mercader afirma que sólo "me han pagado los 2.500 euros por puesto que dieron a todo el mundo tras el desalojo". Para García, las razones por las que el equipo de gobierno no le ha pagado aún se deben a que "los pagos de las indemnizaciones están supeditados a la firma de un contrato elaborado por el propio ayuntamiento, y como yo no quiero firmarlo para no perder mis derechos, pues no quieren pagarme".
Según García, "ese contrato tiene truco, ya que los que han firmado el contrato no podrán denunciar al ayuntamiento en caso de que éste tenga finalmente la culpa por lo sucedido en el mercado". Por ello, "como no quiero renunciar a mis derechos, mis abogados me han aconsejado que no firme. Los que firmaron no podrán reclamar lo que pasó".
Dicho contrato parece ser la raíz del problema, ya que García asegura que la corporación les aseguró que "las indemnizaciones las haría una empresa privada, pero luego ellos presentan ese contrato sin membrete municipal que yo no quiero firmar".
"El ayuntamiento nos dio un formulario en el que teníamos que aportar nuestros documentos y declarar cuáles son nuestros beneficios. Pero las cifras económicas no se pueden cuantificar porque al estar en módulos en el mercado no podemos calcular la contabilidad. Nosotros lo que pagamos es un canon especial que establece Hacienda y a través de él hacemos la liquidación. Esa es la cantidad que quiero que me paguen", añadió Manuel García.
Y es que este comerciante considera que "en caso de que yo firmara ese documento, que es ilegal, el día que ya nos incorporemos al mercado provisional ellos seguirían teniendo subrogados nuestros derechos hasta que lo creyeran conveniente".
Sin embargo, el resto de comerciantes sí han firmado el contrato y ya han recibido las indemnizaciones establecidas por el ayuntamiento, algo sobre lo que García se muestra escéptico, pues considera que "les han callado la boca con dinero, es como si los tuvieran secuestrados. Les da igual lo que pase por el mero hecho de poder coger un duro".
Éstos, los comerciantes que ya cobraron, han recibido las indemnizaciones de acuerdo al número de empleados y a las ventas que tenían en el antiguo mercado.
La incómoda postura en la que actualmente se encuentra Manuel García no parece achantarle y asegura que "yo no vendo mi vida a nadie por cuatro duros, y menos a unos políticos que están de paso".
"Ellos tienen el temor de que todo esto no salga bien y por eso pretenden asegurarse de que nosotros no podamos reclamar judicialmente por ninguna vía", afirmó García, quien añadió que "ellos están pensando que finalmente será la aseguradora la que tenga que hacer frente a los pagos".
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