Las carreteras antes no eran lo que ahora. Había muchos baches y muchas imperfecciones en el asfalto, y las ruedas no aguantaban lo mismo. Juan todavía conserva en su casa de El Escobonal una máquina que utilizaba para "parchear" las ruedas. "Teníamos que ir bien preparados porque a cada rato se pinchaba una, y había fortuna si sólo se quedaba en una y no eran más". Nuestro protagonista recuerda que al final "le cogí la maña a eso de poner los parches". ¡Qué cosas!