CRISTINA ÁLVAREZ, Tenerife
Vivir en la ciudad de Santa Cruz no siempre conlleva aparejadas comodidades y beneficios, sino más bien todo lo contrario. Los dos centenares de vecinos que residen en La Portada ven cómo sus vidas se desarrollan cuesta arriba. Escaleras para subir y las mismas para bajar de sus viviendas son el pan nuestro de cada día. Niños, jóvenes, señoras con compras y ancianos que ya no están para muchos trotes son los moradores de una zona de la capital que parece no importar a muchos.
Manuel Vera, ex concejal de la zona de Anaga, comentó a EL DÍA que "desde 2000 estaba previsto que se realizaran varios proyectos, entre los que destacaba la construcción de la vía en Las Palomas, pero a pesar de contar con el proyecto no llegó a plasmarse en realidad".
Junto a Las Palomas se encuentra La Portada, donde 300 escalones hacen que la vida se haga cuesta arriba para subir la compra, para contar con una bombona que permita a los moradores hacer la comida, ayudar a bajar y subir a los niños para ir al colegio, que los enfermos puedan llegar sin tropezar con uno de tantos y tantos escalones,... La vida en La Portada está repleta de escalones y no conducen precisamente al cielo.
Punto y seguido.- La moción presentada por el Centro Canario Nacionalista (CCN) de manos de su presidente, Ignacio González Santiago, en el último pleno fue aprobada y daba luz verde a ejecutar en Las Palomas una vía, ya que así está contemplado en el PGO, pero la nueva ampliación hasta La Portada que tan sólo sería un ramal de 98 metros lineales deberá esperar hasta que se modifique el PGO. La carretera que está aceptada pasa a veinte metros de la general, pero no resuelve el problema de La Portada. González Santiago considera que "los vecinos de este barrio tienen muchos problemas. En su gran mayoría son personas mayores que no pueden subir las compras o la bombona y que han de pagar para que alguien se las suba. O en caso de urgencia han de bajar hasta la carretera, que es donde se detiene la ambulancia".
La experiencia de Cirilo.- Cirilo Rodríguez González vive en la última casa de La Portada. "Reivindico un acceso a nuestras casas en María Jiménez. El problema es que la carretera general ahora mismo nos queda a 98 metros lineales, aunque hay más si sumamos las curvas y las escaleras".
Cirilo Rodríguez comenta que para llegar a su casa hay que subir 300 escalones y bajarlos después es "el mejor ejercicio físico que hay". Pero no todo es bonito, porque cuando Rodríguez tiene que subir la compra y la bombona es toda una odisea, aunque todo se complica cuando su hija se pone enferma y la tiene que llevar al hombro hasta la carretera. "El coche lo tengo que dejar por debajo de la carretera y no hay suficientes aparcamientos. Si suena la alarma no la escucho y, corres el peligro, de que cuando llegues ya no tengas coche", dice.
Cirilo Rodríguez cuenta que "tengo fotografías de un vecino enfermo subiéndolo el servicio sanitario en una sillita y cuando le dicen que tienen que venir a María Jiménez no quieren venir, sino que mandan a otro", y es que la mayoría de los habitantes de La Portada residen en casas grandes, pero los vecinos son gente mayor.
Las piedras.- A los 300 escalones se suma el problema de las piedras que existen sobre las viviendas de La Portada y que los vecinos que se encuentran residiendo debajo temen que, de un día a otro, caigan sobre sus azoteas o pille a alguien debajo porque no están bien sujetas.
Una solución a este problema sería colocar un muro de contención, ya que desde el 31-M, las piedras se medio desprendieron y se encuentran sujetas muy débilmente. Rodríguez González también echa de menos que "no hay papeleras ni parques para los más pequeños del lugar".
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