Los acontecimientos de estos días no nos permiten dedicarnos a un tema en concreto, como hacemos normalmente, y por ello hoy nos ocuparemos de ciertos asuntos que no pueden escapar de nuestra crítica. De ahí que titulemos hoy nuestras palabras Miscelánea: mezcla, unión de varias cosas con otras; obra o escrito en que se tratan muchas materias inconexas y mezcladas.
La jerarquía protocolaría obliga a detenernos en primer lugar en la frase más escuchada durante la semana, ¿por qué no te callas? A diario se han repetido un sinfín de comentarios, la inmensa mayoría favorables, sobre la real frase de don Juan Carlos. Sin quererlo, el Rey se ha convertido en protagonista de todos los medios informativos y con ello ha conseguido una popularidad que, para muchos españoles, quedará en la memoria igual que quedó su actuación en el golpe militar de hace algunas décadas. Los españoles se han sentido defendidos ante el comportamiento nefasto de Hugo Chávez. El monarca de España no pudo resistirse, y ante los insultos al ex presidente del Gobierno, José María Aznar, así como a las empresas españolas, hizo lo que tenía que hacer según la mayoría de los españoles: manifestar su descontento.
Dejando de lado la real actuación de don Juan Carlos nos centraremos en el cabecilla de la discordia. No sabemos si es por el exceso de tanta cachapa o tanto pabellón venezolano, pero lo cierto es que al presidente de Venezuela se le ocurre hablar de fascismo durante la cumbre. Hablamos de un presidente que está a pocos pasos de instaurar una dictadura en su país. Para los que aún no conozcan las intenciones de Chávez detallamos algunas de ellas, rescatadas de sus propias intervenciones en su peculiar programa televisivo:
-supresión de derechos individuales siempre que sea necesario,
-censura de producción literaria, artística, científica o técnica,
-culto a la figura del dictador,
-cierre de medios de comunicación y
-manipulación de los resultados electorales.
Podríamos continuar con el detalle de intenciones y actividades pero nuestros lectores son lo suficientemente inteligentes para comprender que no hace falta. Dedicarle ahora más tiempo no tiene sentido.
Sí lo tiene hablar sobre las declaraciones de varios representantes políticos del PSOE en la isla de Gran Canaria durante estos días. Ahora resulta que las protestas que muchos manifestamos desde que conocemos las cifras del presupuesto destinado para Canarias no están fuera de lugar. Ahora es cuando se dan cuenta del desinterés que han tenido con los canarios los de su Gobierno central. Ahora reconocen y afirman que han disminuido en un 15% las inversiones para Canarias. No es que queramos ser cansinos repitiendo la palabra ahora pero es que el rechazo hacia el tema de los presupuestos es una realidad que estamos reclamando desde que conocemos las intenciones e intereses del actual Gobierno español. De todas formas, nos alegra saber que los socialistas grancanarios están despertando del sueño propiciado por su estimado Juan Fernando López Aguilar.
Debería darles vergüenza apoyar a Román Rodríguez, un tránsfuga al que últimamente le deben de ir bien sus cuentas por el derroche de dinero que invierte para que escriban por él en temas tan importantes como es la sanidad en Canarias.
Nos gustaría terminar hoy compartiendo una duda que nos ronda desde hace ya algún tiempo. No sabemos qué es lo que hace falta, sobre todo después de lo ocurrido durante la cumbre en Chile (propiciado siempre por las relaciones exteriores mantenidas por el Gobierno actual), para que Miguel Ángel Moratinos rectifique y se dé cuenta de que, desgraciadamente, el buen talante de su portavoz socialista no es suficiente en muchas ocasiones. Va siendo hora de asumir que sus intervenciones no han sido las acertadas y que poco pueden hacer ahora.
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