ÁLVAREZ/MÉNDEZ, Tenerife
El de ayer fue un viernes de pleno con un especial carácter vecinal, distinto a otros en los que el salón principal de la calle Viera y Clavijo suele estar semivacío. Esta vez se llenó el "teatro del mundo", como lo calificó Ángela Mena, con numerosos espectadores, al menos en los dos largos primeros actos. Luego, ya en el epílogo, políticos y periodistas volvieron a quedarse en familia, como es habitual. Hasta hubo que habilitar deprisa y corriendo más sillas para ubicar a los pasajeros de los dos microbuses que trasladaban desde el Valle de Las Huertas y La Portada, en María Jiménez, a los afectados por problemas que les influyen directamente y que no quisieron dejar de arropar con su presencia el debate político.
El principio del pleno resultó tedioso con un repetitivo y estéril diálogo de sordos sobre la libertad de expresión con centro en la "ordenanza mordaza", siempre según la oposición, que constituye la normativa propuesta por Ángel Llanos (PP) para la distribución de la prensa gratuita. Tanto se dilató este punto cuarto que más de uno suspiraba y miraba el reloj con cierta desesperación. La mayoría estaba allí para otra cosa. Una vez más quedó patente que la política, aunque sea la municipal, que siempre es más cercana, está bastante alejada de los intereses fundamentales para el pueblo.
A las 11 y cuatro minutos, el alcalde interrumpió la sesión para intentar agilizarla y lo pidió a los portavoces porque "si no, no acabamos". Y así fue porque únicamente se pudieron ver 17 de los 37 puntos previstos, dos de ellos antes de lo programado por cortesía con los vecinos presentes en lo que fue un auténtico "salto al Valle de Las Huertas".
Las tablas de Zerolo quedaron patentes una vez más como siempre ocurre cuando hay que llamar al orden o aclarar cuestiones que comienzan como preguntas y acaban siendo "ovillos de lana". También pidió mesura en los comentarios y calificaciones, o mejor dicho descalificaciones, de unos y de otros con Llanos como principal protagonista a la hora de recibir, sobre todo del PSC.
Presupuestos y remanentes de crédito fueron motivo de polémica de nuevo entre el grupo de gobierno de CC y PP y la oposición. PSC, Ciudadanos de Santa Cruz y CCN no entienden las deudas y sostienen que "el ayuntamiento no paga a nadie", según argumentó Ángel Isidro Guimerá, y que tiene la costumbre de adeudar a todas las empresas y encima hacer que los ciudadanos paguen los intereses de demora.
Mujer contra mujer.- Gloria Rivero (PSC) presentó una moción para reactivar el Consejo Municipal de la Mujer y la concejala del área, Ángela Mena, supo entablar un duelo "de mujer a mujer" a un alto nivel. Mena le aclaró a Rivero que "las políticas para las mujeres y las niñas creo que deben ser institucionales y les aseguro que van a estar garantizadas". Al tiempo, avanzó al PSC que "en políticas para la mujer les voy a adelantar por la izquierda. Yo no vendo humo y sólo prometo lo que puedo cumplir". Las espadas en alto y la idea socialista que se mantiene de crear una concejalía específica para la Mujer y dotarla de presupuesto, mientras Mena sostiene un plan más amplío que supera lo municipal y con carácter de transversalidad. Maribel Oñate terció defendiéndose de las críticas de Rivero en el sentido de que no se había hecho nada en este ámbito en los cuatro años anteriores. Antes, Gloria Rivero ya había participado en un cambio de impresiones con Luz Reverón sobre los convenios para rehabilitar el Polígono de Ofra y Santa María del Mar al asegurar que Vivienda había dado el dinero hace un año y se habían iniciado las obras. Salió entonces el tema de Cuesta de Piedra, ante el cual la concejala socialista dijo que "hay un millón de euros a la espera y todo un Plan de Viviendas para poder derivar partidas hacia ahí. El Ministerio está a la palestra. Reverón concretó que el ayuntamiento también tiene las partidas comprometidas los próximos años. Ambas coincidieron en la necesidad de establecer esos convenios para bien de los vecinos.
¿Y los hetero?.- Ignacio González, concejal del CCN, tomó la palabra para comentar la moción de Florentino Guzmán Plasencia, del PSC, con vistas a aceptar la identidad gay, lesbiana, transexual y bisexual y la petición de que el 28 de junio, Día del Orgullo Gay, se izara la bandera del arcoiris en la fachada del Ayuntamiento de Santa Cruz. Fue rotundo al afirmar que "me siento discriminado porque los heterosexuales no estamos representados y no entiendo mucho lo de la bandera".
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD