J. D. M., S/C de Tenerife
Nunca agrada denunciar la falta de civismo de los que ensucian zonas comunes, pero es todavía peor dar cuenta de auténticos atentados ecológicos como el que denuncian vecinos de la Punta de Anaga en referencia al barranco y la playa de Anosma. Allí se pueden encontrar toda clase de basuras y residuos, que no sólo afectan estéticamente a un lugar de gran belleza natural sino que pueden perjudicar al ecosistema de la Reserva Integral de Ijuana en la que está incluida esta zona.
Este lamentable panorama se encuentra al final del barranco donde aparece la bella playa de Anosma y existen varios atípicos charcos de agua dulce.
Hay que insistir en que el lugar esta dentro de la Reserva Integral de Ijuana y, por lo tanto, protegido. Por allí transitan de manera habitual senderistas y pescadores. Estos últimos, según las fuentes vecinales, "suelen acampar y pasar varios días en la zona pescando".
El camino hacia el barranco de Anosma se inicia en Pago del Lomo de las Bodegas, en la Punta de Anaga, y discurre por toda la cuenca del barranco. Se recorre en dos horas y no está en muy buenas condiciones y atraviesa varias zonas con un alto valor paisajístico y natural, con lugares donde hubo una importante actividad agrícola, desaparecida hace muchas décadas. Una gran presencia de cabras salvajes y aves, precede a la playa de Anosma, muy peligrosa, que sirvió de embarcadero ocasional y donde se produjo a finales del siglo XIX el naufragio del "Flechat", un vapor francés que iba a las Antillas.
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