J. D. MÉNDEZ, S/C de Tfe.
Jesús Miguel Nóbrega Castellano compagina su trabajo de subalterno del Ayuntamiento de Santa Cruz con una afición que lo acompaña desde niño: la música. Además de tocar el trombón de varas en la mítica banda La Candelaria de Arafo colabora con las agrupaciones de otros municipios y le queda tiempo para formar parte de la orquesta Revelación con la que recorre los pueblos de la geografía insular, siempre acompañado de su instrumento. Todo bondad y simpatía, es una persona muy querida tanto por sus compañeros como por los visitantes habituales del edificio de la calle Viera y Clavijo. Para demostrarlo, nada mejor que las bromas que tuvo que soportar con una sonrisa durante la sesión fotográfica llevada a cabo en el salón de plenos.
Jesús recuerda que nació "en Candelaria el 15 de octubre de 1961. Tengo 46 años y llevo ya 15 en el Ayuntamiento de Santa Cruz, al que me incorporé curiosamente un día de la Virgen, el 2 de febrero, del año 1992. Pronto recibiré la medalla de bronce".
El protagonista de esta historia explica que "me preparé la oposición porque estaba un poco cansado de trabajar en la calle". El ayuntamiento es para Jesús como su segunda casa en la que se ocupa, entre otras cosas, de "llevar papeles, estar pendiente de Correos, hacer de macero en las ceremonias especiales o trabajar en las bodas ayudando a colocar el atril a poner la música, lo que haga falta". No le molesta que le llamen bedel, ordenanza o conserje porque "esa es mi labor".
Con los políticos asegura llevarse "muy bien con todos. Al alcalde lo trato poco, pero es siempre exquisito con todo el mundo". Jesús explica que "uno de mis objetivos es llevarme bien con todos los compañeros, si tengo un problema con alguno lo paso muy mal e intento la reconciliación".
Respecto a su afición asegura que "empezó de crío cuando los componentes de la banda de Las Candelas venían al conservatorio en guagua para aprender y me animé. Yo tocaba los platillos y me gustaban, tanto que luego me costó cambiar al trombón aunque ahora no lo cambio por nada, casi forma parte de mí".
Jesús recuerda a sus maestros: "Le debo mucho a un compañero, Juan Abilio Alonso, fallecido hace unos años, y a su padre, Abilio Alonso, durante mucho tiempo director de Las Candelas de la Villa Mariana". Allí, en Las Candelas, la banda de su pueblo se inició, pero luego lo llamaron de Guía de Isora y un compañero lo avisó de que La Candelaria necesitaba trombones. Señala que "allí fui y hasta el momento. Empecé así, echando una mano, y ahora soy el presidente de la banda. La dirigía un histórico y también maestro, Amílcar González, al que sustituyó hace unos años, tras su jubilación, el actual, Roberto Pestano. Pero también colaboro con la banda de Fasnia, con Virgen de la Luz, de Guía de Isora, con la de Igueste de Candelaria o con Aída de San Andrés. Donde me llaman porque me gusta la música y ayudar".
Jesús no quiso terminar sin recordar "a mis padres, Isidro Miguel, que fue el electricista de Candelaria cuando no había más, y Ana Castellano. Y a mi mujer María Élcida, palmera de Garafía, y a mis tres hijos, un niño de seis años, y dos chicas de 19 y 14".
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD