IOSUNE NIETO, Tenerife
El ropero principal de Cáritas, el de la calle María Cristina de Santa Cruz, cerrará sus puertas al público definitivamente el próximo 31 de diciembre, anunció la organización dependiente del Obispado de Tenerife, que matizó que éste "sólo es uno de los 17 que existen en la Isla, en los distintos arciprestazgos".
Si bien, en una nota informativa, los responsables de Cáritas explican que el local que ocupaban hasta ahora deben abandonarlo por estar en alquiler y porque lo reclama su dueño, Francisco Javier Gutiérrez Rubio, coordinador de Acción Social de Cáritas, matizó que es una de las causas, pero no el motivo principal. "La ropa es ya, a nivel global, más un problema que una solución", valoró Gutiérrez en declaraciones a EL DÍA.
El problema es que se produce y consume ropa a toneladas, ropa que no se gasta, pero que la gente quiere desprenderse de ella y lo hace entregándola en bolsas.
Por otra parte, el perfil de la pobreza hoy en día es distinto, y junto a que se puede encontrar ropa barata en los comercios, ésta se ha convertido finalmente en otro residuo más que no se sabe qué hacer con él.
En el caso mismo del ropero que nos ocupa, "entra más ropa que la que sale", explica el coordinador de Cáritas, que no oculta que "no hay semana en que no tengamos que llevar uno o dos furgones con ropa al PIRS", sin olvidar que buena parte del material entregado es inservible, bien por su deterioro o porque sólo es reutilizable la ropa de algodón.
De ahí que el cierre del ropero de Santa Cruz vaya acompañado de una campaña de concienciación sobre un consumo más responsable, en este caso de ropa, y para que se agoten las prendas antes de tratar de deshacerse de ellas, señala Francisco Gutiérrez.
Para ello, este cierre se viene fraguando desde el pasado mes de agosto, y se ha estado anunciando a través de octavillas que se han repartido por el centro de la ciudad, con esos consejos para limitar el exceso de residuos de ropa.
"Éste es un problema de Canarias que se va a convertir en problema de Medio Ambiente", insistió Gutiérrez, ya que recuerda que "nos ha ocurrido que cada vez que el ropero estaba cerrado por ser festivo o por la tarde, la calle se nos llenaba de bolsas de ropa", lo que cree que va a seguir sucediendo "mientras no haya otros canales para recoger este residuo", de lo cual responsabiliza a las administraciones públicas.
Otras ideas sobre las que viene trabajando Cáritas, con el doble fin de la inserción social y de formar a personas en exclusión o en riesgo, es la de establecer tiendas de segunda mano, de textil o de juguetes, de los que ahora mismo dicen tener "furgones".
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