R.BARRETO, Pto. de la Cruz
"La cultura de los pueblos se mide por el amor a los árboles, por eso Canarias tiene que demostrar la importancia de los bosques de Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro o el conjunto del Archipiélago". En estos término se expresa el ingeniero de montes y ex eurodiputado y ex senador tinerfeño Isidoro Sánchez, en una entrevista con EL DÍA , con motivo de su intervención como ponente en la reunión del Rotary Club Internacional del Puerto de la Cruz, donde expuso su visión sobre los incendios que asolaron los montes del Norte de Tenerife, Gran Canaria y La Gomera el verano pasado.
Ese afecto exigible a los árboles o espacios naturales es de vital importancia para prevenir los efectos del cambio climático, de ahí la trascendencia de disponer de una masa forestal de gran valor en Tenerife, o tener parques nacionales como el de Timanfaya, Garajonay, las Cañadas del Teide y la Caldera de Taburiente.
Sánchez respondió a la invitación formulada por la dirección del Rotary Club Internacional del Puerto de la Cruz para hablar sobre los incendios forestales que asolaron los montes de Gran Canaria, La Gomera y el Norte de Tenerife, el pasado verano, y profundizó sobre la política forestal en Canarias, que se remonta a mediados del siglo XIX, con alusiones a las influencias de la Ley de Desamortización de Mendizábal y Madoz, que tuvieron mucho que ver con los bosques en España y en las Islas.
El ingeniero de montes y ex eurodiputado tinerfeño se centró en la política forestal de los últimos 25 años, en los que ha estado ausente, y se refirió al incendio forestal de septiembre de 1983, que se inició en Los Realejos. Sin embargo, eso no fue óbice para explicar, con todo lujo de detalles, los cambios registrados desde el punto de vista político y en el marco jurídico, sobre todo, después de la adhesión del Reino de España a la Unión Europea. También aclaró aspectos relacionados con las estrategias que se han seguido desde las instituciones del Estado, Comunidad autónoma y Cabildos y recordó la trascendencia de la Ley de Espacios Naturales de 1989, en la que participó en calidad de senador, y que implicó la introducción del concepto de monte como ecosistema y no sólo como un elemento vegetal.
Isidoro Sánchez apuntó que se ha pasado de un criterio de producción a protección en el ámbito forestal con la introducción de las leyes sobre espacios naturales y gestión de los montes.
El ex eurodiputado y ex senador donó al Rotary Club varias publicaciones, entre las que sobresalen "Árboles", de Francisco González Díaz, que fue amigo de don Leoncio Rodríguez, fundador del periódico La Prensa (EL DÍA ).
En la Ley de Montes, según explica Isidoro Sánchez, se introduce un capítulo específico, "no tan amplio como me gustaría", sobre la coordinación y cooperación de las administraciones públicas, para prevenir disfunciones a la hora de prevenir o apagar los incendios.
Sánchez García subraya que las circunstancias del reciente incendio registrado en el Norte de Tenerife son diferentes a las de aquel de septiembre de 1983. Agrega que "el de este año estuvo marcado por el número mágico cuarenta: cuarenta grados de temperatura, cuarenta de humedad relativa y cuarenta kilómetros por hora en la velocidad del viento. Unos factores, que en su opinión, de iniciarse un incendio si no se apaga en los primeros 20 minutos, se propaga de forma vertiginosa, como ocurrió a finales de julio y comienzos de agosto. La velocidad del viento (40 kilómetros por hora) hizo que se saltara el fuego desde la zona de Los Campeches (Los Realejos) hasta Santiago del Teide en cuestión de horas. En este sentido, Isidoro Sánchez traza una diferencia entre incendios urbanos y forestales por su complejidad y entorno.
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