D.M., S/C de La Palma
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de la isla de La Palma cumple estos días un años de vida y por ese motivo se va a realizar un acto conmemorativo el próximo viernes, a partir de las 20:00 horas, en la salón de actos de CajaCanarias, en la avenida de El Puente capitalina, en la que se dará a conocer el intenso trabajo que se ha desarrollado en este tiempo, que ha permitido desenterrar los cuerpos de ocho personas asesinadas durante la Guerra Civil, así como las actuaciones que se van a llevar cabo en el futuro.
Y es que si algo tienen claro los miembros de esta asociación es que van a seguir buscando a todos los desaparecidos de la contienda nacional, que en la Isla Bonita superan los cincuenta.
En el acto participarán, además de los miembros de la asociación, el investigador palmero Alfredo Mederos, Melo, la persona que con su testimonio permitió localizar los primeros cuerpos en el Pino del Consuelo, además de la presidenta de la recién constituida Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Tenerife, Mercedes Pérez, y también miembros de la asociación de La Palmas.
La idea, explicó ayer Aralda Rodríguez, presidenta de la asociación palmera, que lleva gran parte de su vida buscando a su padre asesinado durante la Guerra, es que estemos presentes las tres asociaciones canarias y que la gente conozca lo que estamos haciendo porque "nuestro empeño es seguir adelante en nuestra búsqueda de nuestros seres queridos".
Aralda avanzó también que el día 3 de noviembre realizarán nuevos sondeos sobre el terreno en busca de nuevas tumbas y que llevarán flores a las fosas comunes donde se han encontrado los restos de los ocho cuerpos, de los que sólo hay identificados dos, cuyos nombres se podrían dar a conocer el viernes, aunque no es seguro.
Además, el día 9 de noviembre habrá una charla en el Teatro Chico de los arqueólogos de ArqueoCanarias que han llevado a cabo la exhumación de los ocho cadáveres encontrados hasta la fecha, que explicarán, con palabras y con imágenes, los detalles de unas muertes horribles que es preciso conocer para que nunca más se vuelvan a repetir. No hay que olvidar la mayoría murieron de tiros en las nuca y algunos con las manos atadas, apilados unos encima de otros, en fosas de pequeñas dimensiones, en la que apenas cabían.
De alguna manera, con todas estas actividades, lo que persigue esta asociación es hacerse ver y que la gente sepa que estamos vivos, dijo Aralda Rodríguez, y que "vamos a seguir adelante porque nos falta mucha gente por encontrar. Entre los que mataron aquí, los que murieron en las cárceles, los que fallecieron en Tenerife o los que fueron llevados a campos de concentración estamos hablando de unas 87 personas, que en una Isla pequeña como la nuestra son muchas y sobre todo si tenemos en cuenta que estamos hablando de una época en la que había menos gente de la que hay hoy".
"Así que no vamos a desfallecer en nuestro empeñó", sentenció Aralda Rodríguez, el alma de un grupo de familiares que a finales de 2006 emprendieron una tarea: la búsqueda de sus familiares, que no terminará, dicen, "hasta que los hayamos encontrado". No quieren abrir heridas, sólo aspiran a darles una sepultura digna.
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