D.F., S/C de Tenerife
El Instituto de Estudios Canarios cumple 75 años viviendo de alquiler. A lo largo de toda la semana, esta entidad radicada en La Laguna ha acogido un nutrido programa de actos y conferencias en torno a sus logros más importantes, que sin duda podrían ser aún más y mejores de contar con una sede propia. La presentación durante estas jornadas del preproyecto de restauración de la Casa de Osuna, que en el futuro acogerá el devenir del IEC, arrojó al menos una tímida luz de esperanza ante lo que parece un mal endémico, extendido entre las sociedades culturales tinerfeñas, obligadas "a hacer milagros" para desarrollar su labor.
Lo dijo el director del Instituto, Eduardo Aznar, quien explicó que "la Casa de Osuna lleva mucho tiempo cerrada, y para levantarla sólo existe el proyecto inicial de Sebastián Matías", arquitecto que también se encarga de la restauración del Obispado. La concreción de ese traslado debe corresponder "al ayuntamiento, al Cabildo, por sus responsabilidades en Patrimonio, y al Gobierno de Canarias por la amplitud de la labor y la significación del Instituto", explicó Aznar, pese a lo cual "ha habido conversaciones, pero de momento ningún compromiso". "De hecho -añadió-, hemos querido presentar públicamente el proyecto para que se tome conciencia de que necesitamos una sede que nos saque del alquiler, y que nos permita crecer y desarrollarnos".
El director del IEC entiende que "si se pretende que La Laguna sea capital cultural, debe abrirse a estos menesteres, así como al teatro y a otras tantas actividades". En este sentido, "las instituciones deberían preocuparse por este legado y facilitar dinero e instalaciones y colaborar en un programa plurianual". Como ejemplo, indicó, "aún no hemos terminado de recibir la subvención de este año", por lo que, ironizó, "la vida de las sociedades culturales de La Laguna y de otros lugares de la Isla es maravillosa, porque muchas veces hacemos milagros". Con todo, "tenemos la esperanza de que la cosa cambie. Durante 75 años hemos vivido en penuria, pero la voluntad de los miembros del Instituto persiste, aunque está claro que conseguiríamos mejores logros con más fondos", dijo.
Respecto a los mayores hitos investigadores de la entidad en los últimos años, el director señaló proyectos como la digitalización de sus actas capitulares, "que da continuidad con nuevas tecnologías a la labor histórica del Instituto". También el proyecto Bilican, base de datos de etnografía y lingüística "con la que damos noticia de la transformación que buscamos para que el IEC no sea sólo un centro de cursos y conferencias, sino también de investigación". "Otra razón, por cierto, para necesitar una nueva sede y abandonar la que tenemos alquilada", aseguró.
Eduardo Aznar destacó también la labor editorial del IEC, "cuya colección Fontes Rerum Canariarum nos distingue en el ámbito nacional". Respecto a los proyectos investigadores, destacó dos completamente concluidos. "El primero sobre Le Canarien, en concreto la edición del manuscrito y dos volúmenes de estudio, que esperan una nueva versión en francés que publicará el símil del CSIC español". "Otro, denominado Biota, que será un banco de datos de biodiversidad de las Islas, terrestre y marítimo, y un tercero, sobre las especies exóticas invasoras", enumeró.
Aznar recuerda que los actos arrancaron el jueves pasado, con la conmemoración solemne del acta fundacional del Instituto. "Así empieza el año de actividades, cuyo arranque es el tradicional Curso de Estudios Canarios, programado en varios días para el público", concluyó.
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