"Contra el aburrimiento, solo el trabajo tiene eficacia" (Anónimo)
"El aburrimiento es la suprema expresión de la indiferencia" (Ricardo León)
LO QUE HA PASADO con la reforma del Estatuto de Canarias nos recuerda una vez más las pocas intenciones que tienen algunos políticos por conseguir que las islas tengan la consideración que les corresponde por parte del Gobierno central.
Qué poca inteligencia están demostrando algunos de nuestros representantes políticos en tierras peninsulares. Qué aburridos nos tienen con tanta patraña y oponerse a todo lo que no se les ha ocurrido a ellos. Nos debería dar vergüenza de cómo el resto de españoles está siendo consciente de que los canarios ni siquiera nos ponemos de acuerdo con aquello que atiende a nuestros propios intereses. Lo único que parece tener sentido es demostrar que las ideas de unos son mejores que las de otros y viceversa. Nos olvidamos de lo que verdaderamente tiene importancia. Hacemos indiferente lo evidente y oportuno, actitud que solo demuestra desinterés? entonces, no vale quejarse después por algo que no se ha tenido en cuenta.
Si los canarios no estamos unidos y no nos apoyamos entre todos, no es de extrañar que, desde el Gobierno central no se tengan en cuenta nuestros planteamientos. Y mucho menos si tenemos a un presidente del gobierno que, por no estar su partido gobernando en Canarias, parece haber puesto muchas más millas de distancia de las que ya tenemos.
Volviendo a lo que nos interesa hoy y si alguien anda un poco despistado no está mal recordar que la reforma del Estatuto, que nos ha sido devuelta y cuñada con el sello de fracaso, no es algo nuevo. Tras su aprobación en septiembre de 1982, el Estatuto de Autonomía de Canarias (Ley Orgánica 10/1982) es reformado en 1991. Desde entonces, los procesos de reformar el texto han empeorado en muchas ocasiones la relación entre los diferentes grupos políticos. Lo que hay que tener presente es que la reforma que fue presentada hace unas semanas fue un documento aprobado por CC y PSOE en septiembre de 2006.
¿Qué le ocurre ahora a los socialistas canarios? ¿Por qué no han apoyado esta vez a los suyos en el Congreso de los Diputados? Es lamentable cómo la impotencia que sienten por no estar gobernando en las islas ha propiciado que la ponencia de la reforma del Estatutofracasara y que nos hayan pedido que retiremos la iniciativa y que empecemos de cero.
¿No se supone que la voluntad política debe de ser conjunta para Canarias? ¿Por qué se apoya a otros estatutos de autonomía y el de Canarias se rechaza sin más?
Tarde o temprano tendrá que explicar el presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, por qué no nos ha tenido en cuenta como sí lo ha hecho con el resto de comunidades. Lo que está haciendo el PSOE en Canarias es todo lo contrario a lo que promulga, y cuando se trata de acordar aspectos fundamentales, cuando se trata de abordar y poner soluciones a lo que realmente importa, lo que hacen es cuestionar y presentar como obstáculo un asunto colateral como son las reformas electorales; como si de niños chicos se tratara, se empeñan en no salirse del sistema electoral para ver si, de una vez por todas, se quitan el mal trago de no gobernar en las islas. Igual es que están aburridos y no tienen otra cosa que hacer.
La verdad es que a la mayoría de los canarios no les ha cogido por sorpresa que la reforma del Estatuto no saliese adelante. No es nuevo que todo aquello que es definitivo para el desarrollo de las islas pase a segundo plano. La política de inmigración, el control de puertos y aeropuertos, el espacio aéreo, la delimitación de nuestro territorio y mar, la sanidad exterior? todo esto puede esperar porque como afecta sobre todo a los de aquí, y los de allá no lo tienen presente diariamente?que los canarios esperen y mientras se entretengan con temas carnavalescos o pachangueros.
De todas formas, la realidad de los ciudadanos de a pie es que, y sin ofender a nadie, la reforma del Estatuto de Autonomía de Canarias interesa poco o nada. Pensamos que hay otras cuestiones más importantes que deben de ser resueltas y que afectan verdaderamente al día a día de todos. Lo único que podemos hacer es tener fe y esperar a que nuestros políticos se centren en proporcionar, producir y servir a la sociedad en vez de vanagloriarse de sus actos como vienen haciendo muchos desde hace tiempo.
Y para que nos entiendan cuando afirmamos que algunos de nuestros políticos parecen estar aburridos solo hay que prestar atención a las recientes declaraciones del secretario general de la Presidencia de Canarias, Fernando Ríos Rull, sobre la bandera de Canarias. La bandera es un símbolo que debe unir y nunca distanciar o enfrentar. No podemos confundir la realidad con lo que nos quieren vender como es el "sentir popular" sobre las siete estrellas y los verdaderos colores de la "patria canaria". Lo que tenemos que tener claro es lo que quiere la mayoría, actuar democráticamente es lo acertado. Todo lo demás sobra. Será mejor dejar que las banderas descansen, no vaya a ser que la mala fe que hemos apreciado últimamente sobre los símbolos las haga ondear sin motivo alguno.
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