M. CHACÓN, El Paso
El visto bueno que ha otorgado la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias (Cotmac) al proyecto de ampliación de la explotación de áridos en El Riachuelo, junto al preparque de la Caldera de Taburiente, a fin de prolongar la vida útil de la mayor cantera que existe en la Isla (de donde se surten la mayoría de las obras que se ejecutan en la Isla) durante otros 15 años, se ha encontrado con la rotunda oposición que sigue manteniendo el Ayuntamiento pasense a la continuidad de la extracción de materiales que se realiza en la zona desde hace 30 años.
Ayer, durante un encuentro celebrado en Tenerife de la comisión de seguimiento del PGO de El Paso, en el que participaron representantes de la Consejería de Ordenación Territorial, del Cabildo y del ayuntamiento, entro otros organismos, la alcaldesa, María Dolores Padilla, dejó claro que el consistorio que preside está en contra, no sólo de que se amplíe la cantera, como se propuso, sino incluso de que la misma continúe su actividad. En ese sentido, apuntó, "el nuevo planeamiento recoge la disposición de un plazo para que se reponga el suelo a su estado original, se deje de extraer áridos y se selle definitivamente en pocos años la cantera. Y eso es lo que queremos que se haga".
Según aseguró Padilla, "lo que autorizó la Cotmac fue un informe de la empresa sobre el estudio de impacto ambiental de la explotación, de cara a una posible ampliación de la actividad de 15 años más, que es lo que solicitó la iniciativa privada, pero nosotros no apoyamos esa ampliación, ni que se continúe con esta actividad en dicho espacio".
No en vano, concretó, "el perímetro que en sí mismo marca el nuevo PGO, como zona reconocida por parte de la administración local como afectada por las extracciones de áridos y que deberá reponerse, es inferior incluso a lo que tienen hecho. La competencia real para marcar suelos mineros la ostentaría el Cabildo si dispusiese del Plan Insular de Ordenación, pero como no existe, esa responsabilidad queda exclusivamente en manos del ayuntamiento, que será el que dictamine lo que debe hacerse".
Así, el PGO aprobado inicialmente remite esta actuación a un plan de recuperación de todo ese espacio, que pasa a calificarlo como "Protección de entorno", lo que conlleva de manera progresiva la finalización de esta actividad y el cierre de la instalación.
Sin embargo, desde esta machacadora sale la grava y la arena utilizada en la mayoría de las obras que se realizan en La Palma, siendo la principal cantera existente en la Isla. El volumen de la actividad realizada a lo largo de 30 años (desde 1976) ha terminado generando enormes agujeros en el terreno en donde se ubica.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. Avda. Buenos Aires 71, S/C de Tenerife. CIF: A38017844.