EL DÍA, S/C de Tenerife
Ha vivido el sueño de Latinoamérica con tiempo suficiente para imaginar su Tenerife natal como un lar cercano, una tierra grabada a fuego en sus primeros 21 años de vida que, desde su marcha a Argentina, le sigue hablando a través de la prensa digital, recuerdos personales o personajes imaginarios. La periodista y escritora Ana de Juan, que a las 19:30 horas de hoy presenta en la Mutua de Accidentes de Canarias (MAC) su obra de ficción "El Risco", cruza por segunda vez la línea entre ambas profesiones para relatar, aprovechando su bilocación afectiva, la historia de dos personas en un Valleseco onírico sacudido por un drama muy real: la riada del 31 de marzo.
La escritora manifestó ayer en una entrevista con este periódico que se decidió por dar el salto a la novela después de trabajar en diarios y revistas de actualidad, "que son más frívolas y que me supusieron un mayor desgaste". Sin embargo, pese a que la prensa la ha marcado desde los 18 años, no fue hasta experimentar la maternidad "cuando comenzó a asomar en mí el anhelo de escribir algo sin necesidad de que fuera real, objetivo, obligatorio o que siguiera una consigna editorial". "Por suerte o por desgracia, tengo mucha imaginación y, sin saber, y como dicen en Argentina, me tiré a la pileta", comentó.
La autora explica que, a partir de entonces, su ordenador plasmaba "lo que gente que no conocía de nada -los personajes- comenzaba a decirme sobre cosas que le iban pasando y de las que yo era testigo". Publicado por Editorial Burgado, "El Risco" habla de sueños que, "en realidad, son los que todos tenemos allá donde caigamos, independientemente del entorno y la familia: llegar a ser felices". "Éste es también el sueño de los dos protagonistas, que viven en un lugar al que nadie mira, lleno de casas y cuevas, y a los que les pasan cosas, golpes de la vida", continuó.
Historia "posible"
Y agrega: "En sí, se trata de una historia quizá posible en un enclave que te hace sentir que alberga a gente como tú cuando llegas y lo ves mirando hacia arriba". Con todo, la autora matizó que la historia está situada en Valleseco "circunstancialmente", y que la zona ha sido objeto de investigación periodística por su parte, centrada sobre su crecimiento y también sobre cómo soportó la riada de 2002.
Ana de Juan aseguró haber sentido en la lejanía el trágico suceso como se ha acostumbrado a vivir respecto a su pasado: "Poniéndome en el lugar del otro".
La escritora, que amanece cada día consultando los periódicos digitales del Archipiélago, recreó también "lo que debieron de sentir estas personas imaginarias ante el suceso real, unido a su historia personal". "Imaginé un hecho como la riada con base en lo que leí o me contaron. Mi familia me lo relató como algo increíble y sufrí por ellos", indica.
Todo ello ha ayudado a De Juan a pensar que los lazos con la tierra natal "nunca se cortan, pese a que en mi caso elegí marcharme. Mis primeros 21 años en Tenerife no me los borra nadie y de hecho cada vuelta aquí es una vuelta a casa", apostilla.
El realismo mágico del que De Juan se valió para escribir "El Risco" entronca directamente con los de García Márquez o Rulfo, que a la autora, confiesa, "siempre fascinaron". "La síntesis del realismo mágico estriba en que llegues a preguntarte si esto realmente pasó; para mí el estilo de estos autores es como un disparador que encauza mi imaginación. Admiro la facilidad de los grandes del realismo mágico para trasmitir cosas que tú ya has sentido, pero de las que no te has dado cuenta, siendo ellos quienes te ponen en la escena", arguyó.
El origen de la experiencia
Ana de Juan, que afirma que "el periodismo me dio la experiencia para intentar ser escritora", sostiene que "Canarias también es tierra de realismo mágico", y que ella no escribe nada de modo predeterminado; "al contrario, sigo a mis personajes y me entretengo con ellos".
En su opinión, "cada uno de nosotros, cada persona, es un libro en sí, por suerte y porque quizá es bueno que todo se cuente para que tus hijos puedan llegar a entenderte mejor de mayores". Si se da el caso de que las relaciones entre padres e hijos "no se mastican bien" se pueden "atragantar" y "acarrear problemas toda la vida", dijo De Juan.
"El Risco" también trata de componer un fresco de la sociedad isleña, "pese a que la distancia distorsiona e idealiza, y a que, por sus personajes, fue escrito la mitad en canario y la mitad en sudamericano". "Desde allá también puedes darte cuenta de cómo es la sociedad y cómo se maneja", asegura. De hecho, "al principio pensaba que los canarios eran pesimistas, quejicas, con mucho orgullo por ser de aquí pero criticando al mismo tiempo al peninsular o a cualquiera. Luego me di cuenta de que eso no era generalizado. Con el tiempo, las cosas se aclaran, de modo que he intentado plasmarlo todo sobre esa sociedad canaria que a veces cree en soluciones mágicas para sus problemas".
"He querido dar una visión con la que muchos se verán reflejados y otros no tanto, pero está claro que soy chicharrera hasta la médula. Mi vida está partida, porque cuando estoy en un sitio quiero estar en el otro", concluyó la periodista.
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