...Mientras el paro sube en Canarias ?una vez más, a contracorriente del resto del Estado?, empiezan a menudear las noticias de quiebras y suspensiones de pagos en la construcción, que se unen al asomo de crisis inmobiliaria en toda España. La información que ofreció ayer este periódico sobre 22 subcontratas tinerfeñas que han tenido que reducir sus plantillas por falta de pago de las constructoras adjudicatarias ?con posibilidades de que aparezcan muchas más? es preocupante; si se produjera un efecto dominó, los efectos serían muy negativos para la economía tinerfeña y la de todo el Archipiélago. Pero lo peor sería que estuviéramos ante el comienzo de un cambio de ciclo económico y que le hubiera pillado a Canarias con el pie cambiado, es decir, sin posibilidades de absorber a los nuevos parados que ya están surgiendo o de ofrecer a las pequeñas y medianas empresas de la construcción de la tierra alternativas al descenso de oportunidades en el sector privado. No hay que olvidar que está vigente la moratoria turística, que ha provocado un paró en la construcción de hoteles y apartamentos. ...Este panorama nada tranquilizador lo que viene a demostrar, entre otras cosas, es la urgencia de diversificar la economía de las islas, excesivamente dependiente del turismo, que, a su vez, actúa como locomotora de la construcción junto con la licitación pública, y de poner en marcha, de una vez por todas, actividades basadas en la investigación y el desarrollo. Sin embargo, a pesar de las buenas palabras de nuestros gobernantes, los tiros no parecen ir por ahí. Dos botones de muestra: la Administración autonómica sigue siendo incapaz de habilitar redes informáticas para su propio funcionamiento interno (Sanidad, pago del llamado salario de inserción...) y ayer Infoempleo nos decía que Canarias anda a la cola de España en creación de trabajo cualificado.