IOSUNE NIETO, Tenerife
"En Canarias tenemos 88 municipios y sólo ha habido diez campos de trabajo, a pesar de que esta iniciativa es rentable para los ayuntamientos". Es lo que se cuestiona la directora general de Juventud, Laura Díaz Concepción, que admite que los trámites pueden resultar desalentadores por "engorrosos", por lo que la intención de su departamento y del Gobierno de Canarias para el próximo año es "facilitar las subvenciones e implicar así a los ayuntamientos".
Laura Díaz es la primera defensora de estos campos de trabajo, en los que los jóvenes ofrecen desinteresadamente su trabajo, al tiempo que aprenden y se integran en la realidad sociocultural del municipio y de la Isla que visitan.
"Y se pueden hacer amigos para toda la vida", expresa con conocimiento de causa Laura Díaz, que participó en su día en uno en La Palma y le pareció "una experiencia muy bonita".
Además, insiste, "es una manera muy bonita de hacer turismo". Hay que tener en cuenta que los jóvenes participantes tan sólo tienen que abonar 72 euros y el desplazamiento. Con esos 72 euros se cubre el alojamiento, la comida, las actividades y hasta el seguro.
La directora general de Juventud valora el hecho de que en los últimos tiempos la oferta se ha diversificado de tal modo que la actividad no se restringe a tareas medioambientales, sino que, como ha ocurrido en los más recientes celebrados en la isla de Tenerife, se dirigen también a fomentar la cultura y la convivencia entre la población.
En el caso de Tenerife, este verano se desarrollaron cuatro de un total de 10 campos de trabajo en el conjunto de la Isla: en Buenavista del Norte, Arona, Güímar y Vilaflor.
El primero, incluso, estaba dirigido a jóvenes nacionales, pero también extranjeros, por lo que en la convocatoria se hacía saber que se desarrollaría en español y en inglés.
Con carácter general, todos los jóvenes participantes en estos campos de trabajo realizan la actividad propuesta (medioambiental, cultural...) y luego se hacen otras actividades complementarias, como talleres, cursos (educar contra la violencia de género, xenofobia...) y otras más lúdicas relacionadas con el entorno, como excursiones o visitas al pueblo o lugares de interés turístico.
Incluso a veces se da un acuerdo entre campos de trabajo para que sus participantes puedan disfrutar de una jornada de convivencia.
En cada campo de trabajo de los celebrados en Tenerife se ofertaron entre 20 y 25 plazas, cupo que fue cubierto sin problemas.
Sin embargo, admite la directora de Juventud que puede fallar la publicidad que se da a esta iniciativa entre otros jóvenes que no son tan participativos y que no son los que siempre están pendientes de viajes y otras ofertas.
Laura Díaz valora que a los ayuntamientos les interesan estos campos de trabajo "porque se ahorran el tener que pagar a cuadrillas de trabajadores, y de paso dan a conocer el lugar a los visitantes con lo que significa eso de divulgar el municipio y con lo que funciona el boca-oído".
De ahí que la directora general muestre su empeño en que se multiplique la oferta de campos de trabajo que realicen en próximos años los ayuntamientos, en la que le gustaría que se implicara el Cabildo e incluso que "se incorporara alguna ONG".
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