E.C., S/C de Tenerife
-¿Qué opina de los casos de corrupción urbanística que han sacudido a las Islas en los últimos años?
-Parece que dentro del mundo urbanístico se producen más fácilmente que en otro ámbito casos de corrupción. Hay están determinados juicios abiertos, y esperemos a ver que dice la justicia.
-¿Le preocupa esta situación?
-Me preocupa. Incluso se han quejado algunos por el maltrato que han recibido en la Policía. Hay algunos empresarios que han sido detenidos públicamente, haciendo una obstentación quizás superior a la que corresponde sin saber qué va a ocurrir luego. Y evidentemente en Las Palmas se ha detenido a varios empresarios que luego han salido absueltos.
-Usted que procede del mundo jurídico, ¿qué piensa de toda la polémica política que se generó entorno a la actuación judicial en estos casos?
-Yo creo que hay no se ha cuidado atentamente el honor de las personas. Porque una cosa es la imputación sobre un individuo, pero ya cuando tengamos los datos, si es cierto, yo decreto la prisión. Pero si no, hasta el momento en que no esté convencido, no actúo.
-Entonces, ¿piensa que algún juez se ha sobrepasado?
-Yo creo que sí, que en algún caso se ha sobrepasado. Yo creo que no era necesaria la detención de alguno de ellos hasta tanto no se hubieran tenido pruebas suficientes para realizar imputaciones.
-Usted también ha hablado mucho en sus informes anuales de la situación de la justicia...
-No tenemos tutela judicial efectiva. Todos. Porque si usted tiene que pleitear contra la Administración por cualquier motivo, vaya al contencioso-administrativo y le citarán para un año, dos año o dos. Un pleito dura diez años. ¿Eso es tutela judicial? Yo no sé. Quizás se ha judicializado extraordinariamente la vida y no se han puesto los mecanismos paralelos para poder resolver los conflictos. Me refiero, por ejemplo, al arbitraje. No hemos sabido enseñar al pueblo de que se pueden resolver muchos problemas por esta vía. Faltan jueces, es necesario establecer mecanismos procesales para resolver más rápido. Pero insisto en que carecemos en estos momentos de tutela judicial, sobre todo en los aspectos laboral y contencioso-administrativo. No puede una persona con invalidez estar esperando cinco años. A mí me preocupa mucho la falta de tutela judicial, quizás por deformación profesional, porque un Estado sin que exista un poder judicial fuerte, que resuelva los pleitos en poco tiempo, es peligroso.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD