El temor de los alemanes a que se perpetre un atentado terrorista en su país ha igualado el nivel que tuvo inmediatamente después del 11 de septiembre de 2001. En una encuesta del instituto demoscópico FORSA difundida ayer, con motivo de los planes islamistas desmantelados por la Policía, un 76% de los alemanes temen que pueda darse un atentado en suelo alemán. El ministro federal del Interior, Wolfgang Schäuble, ha insistido en la necesidad de observar mejor a los alemanes que se conviertan al Islam aunque dijo que no se podía crear una sospecha generalizada contra ese grupo de la población. El ministro de Interior de Baviera, Günther Beckstein, también se ha mostrado partidario de que las autoridades, en determinados casos, observen a los conversos. "Los conversos tienden a mostrarse dignos de su nueva religión con un fanatismo extremo", advirtió Beckstein. Según datos del Islam-Archiv de Soest, actualmente hay cerca de 18.000 musulmanes conversos en Alemania.