AGUSTÍN ARIAS, Vilaflor
Vilaflor volvió a marcar las diferencias. Si ya de por sí resultaba complicado afrontar los últimos 15 kilómetros de dura subida -Granadilla a Vilaflor-, la decisión de la organización de añadir el tramo desde San Miguel a Granadilla añadió dureza a la segunda etapa de la Vuelta a la Isla.
El gran triunfador de la misma fue José Belda, del Coasor Costa de Azahar, quien tras rodar en la compañía de Romero y Tamayo, se levantó del sillín, pedaleó a tope y, tras no ver respuesta al "palo", afrontó en solitario esa apasionante subida desde Granadilla a Vilaflor, para subir los brazos y celebrar una victoria que le va a servir para mirar con optimismo el futuro de esta Vuelta, ya que si sus compañeros de escuadra lo arropan, impidiendo cualquier sobresalto en el pelotón, puede añadir su nombre al palmarés de ganadores de la ronda tinerfeña.
Diego Tamayo, refuerzo colombiano del Sagrera Canarias, fue el segundo en cruzar la línea, a 3:10 del vencedor, mientras que el jefe de filas del Comunidad Valencia, Paco Torrella, lo hizo en tercera posición, perdiendo la friolera de 5:46 con respecto a Belda.
En cuanto a la actuación de los corredores canarios hay que felicitarse. Sergio Méndez (Almacenes Álvarez), Toni Zamora (Alvemaca) y Jacob Reyes (Loro Parque Grupo Crevia), entraron en los puestos octavo, décimo y undécimo, respectivamente.
Los 39 segundos de Méndez sobre Zamora le permitieron subir al podio y vestir el maillot blanco que distingue al mejor canario de la Vuelta, cedido por Jacob González, quien pagó caro su afección gripal, perdiendo más de 30 minutos.
Primeras escapadas.- Tras la salida neutralizada desde la plaza de La Candelaria fue en el puente de Las Caletillas donde se puso en marcha el reloj. Y de inmediato, las primeras alteraciones en el pelotón. Luis Mate (52) y Saúl Luna (122) lograron romper la armonía del grupo, llegando a tener 50 segundos sobre la cabeza del pelotón, por entonces encabezado por los hombres del Akud Rose.
A la altura de Güímar, camino de la subida que llevaba al Mirador de Don Martín, un grupo, de 17 unidades, acaba con la aventura.
El paso por el puerto de montaña fue este: 1º Luis Mate. 2º Sergio Méndez. 3º Saul Luna.
En el descenso se registra la primera escapada seria del día, protagonizada por Luis Romero, del Cafemax Marín. Fueron muchos los kilómetros de pedaleo en solitario, bajo un fuerte calor reinante.
El esfuerzo, que parecía pasarle factura, encontró la tranquilidad al ver cómo se le unían Méndez y Tamayo.
En el esprint especial de Arico El Viejo este orden: 1º Romero. 2º Tamayo. 3º Méndez.
El pelotón, ya castigado por el calor y las complicaciones del asfalto, estaba roto, con innumerables grupos, figurando en cabeza los que luchaban por el triunfo de etapa, otro con los más destacados del pelotón tinerfeño.
En la meta volante de San Miguel ya se había descolgado Sergio Méndez, quedando en condiciones de pelear por el éxito José Belda -hizo una carrera muy inteligente- y los ya citados Romero y Tamayo, siendo este el orden de paso por San Miguel.
El "palo" definitivo.- Camino de Granadilla, con la carretera asfixiando el pedalear, el cubano del Cafemax, Luis Romero, se vio obligado a rendir sus armas, pues no pudo coger la rueda de Belda y Tamayo.
A 13 kilómetros de Vilaflor llegó el momento decisivo de la etapa, cuando el corredor del Coasor Costa de Azahar tanteó a su compañero de aventura y, de inmediato, le endosó el zarpazo definitivo.
A partir de ahí, ascenso en solitario, camino de la gloria. Brazos en alto, con la alegría cómplice de Paco Benítez, su director deportivo, recibió el banderazo final.
Después, a 2:32, Tamayo, entrando a la friolera de 6 minutos Torrella y Soto. ¿Diferencias para sentenciar? Habrá que esperar a las etapas de hoy y mañana.
¿Los tinerfeños?, cuatro entre los 21 primeros. Nada mal si se tiene en cuenta la dureza y el calor. Peor lo hicieron los peninsulares, que perdieron entre 10 y 45 minutos.
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