La necesidad ejercitaba el ingenio, incluso entre los niños. "Nosotros para divertirnos hacíamos unas carretillas con caña. Le poníamos sus ruedas, el volante. Pero sólo se nos permitía jugar dentro de casa. De eso de salir a la calle, nada". Eran tiempos en los que los más pequeños empleaban su imaginación hasta para jugar.