DESDE HACE UNOS MESES, vengo leyendo en la Prensa, pero no viendo por la TVC, o sea, por "La Autonómica", que en la cala de La Rajita se va a construir un hotel de cinco estrellas. Lo de no ver nada de La Gomera en la TVC no es raro. Lo contrario sí que parecería extraño, porque exceptuando Gran Canaria, que es la Isla que se lleva, en esta pantalla, la parte del león y Tenerife, para que no se hable de abandono en la isla del Teide, lo que es la isla Colombina se sabe que está ahí abajito, porque figura en los mapas, pero en "La Autonómica" no deben fijarse en los mapas. Ni siquiera leen este periódico, porque en estas páginas jamás deja de republicarse todo lo mucho y bueno y hasta malo, como el enfrentamiento del vecindario de Valle Gran Rey con la Guardia Civil, que se hace en la llamada "Junonia Menor", aunque nosotros, los gomeros, nunca decimos lo de "Menor". Ya que Gran Canaria no emplea nunca su nombre de "Junonia Mayor", nosotros nombramos "Junonia" pelada. Y ya ven, con lo bien que suena este nombre, que no sé si es griego o sánscrito, pero por lo de "Mayor", como por lo de "Gran", que se lo adjudicó sin más ni más, viste bastante, los canarios no lo usan.
Pero, después de lo mucho que se publicó en la Prensa lo del futuro establecimiento hotelero, de pronto dejó de nombrarse y se interpretó, por parte de los gomeros en el exilio, como nos llamaba el querido y malogrado Virgilio Brito a los que vivíamos en Santa Cruz, que la empresa promotora había abandonado el proyecto por las dificultades geográficas que entrañaba su edificación. El pequeño pueblo costero se asienta en una explanada cerca de la desembocadura de un barranco situado en el fondo de un valle, que se extiende muchos kilómetros hacia el interior de la isla, venciendo cuestas que llegan a la cumbre y en cuyos caminos o veredas hay pequeños poblamos como, por ejemplo Guadá, donde vivían muchos de los operarios que trabajaban en la antigua fábrica de conservas de pescado de la empresa valenciana "Lloret-Linares". Estos trabajadores tenían que hacer todos los días, para llegar a la factoría, muchos kilómetros por unas veredas muy pendientes en la ladera Norte del barranco. En la ladera Sur, hacia Valle Gran Rey, estaba la gran finca de La Dama en una meseta de la montaña, generalmente plantada de plátanos, que se exportaban por el pequeño muelle que poseía La Rajita. Entre La Dama y La Rajita había una pista por donde circulaban los pocos camiones y hasta otros carruajes tirados por bestias.
La actividad en La Rajita era, aparte de esa parte agrícola, la descarga de pescado: atún, bonito y caballa, principalmente; elaboración y enlatado de las conservas y embarque de esta mercancía con destino, casi en su totalidad, a Italia. Esa era la estampa de La Rajita en los años cuarenta tras la guerra civil. Y espero contarles algo más sin que, en esta ocasión, se trate de una "Memoria Histórica" negativa.
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