-¡Qué casualidad, dice un amigo a otro, anoche soñé que te había encontrado en la calle y me habías pagado todo lo que me debes!
-Ah, ¿pero tú crees en los sueños?
-Sí, naturalmente.
-Bueno, pues entonces dame un recibo de todo lo que te di, porque si no, dentro de poco, me estás otra vez con la misma monserga de que te lo pague.
* * *
-¿Está el doctor? -pregunta un enfermo en la consulta del cirujano.
-Sí, espere un momento que "está acabando con un cliente", y enseguida está con usted.
* * *
Alguien dijo que al lado de la fortuna, la inteligencia hace el papel de una pariente pobre; distinguida, sí, pero sin ostentación.
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