EFE, Caracas
El partido conservador Primero Justicia (PJ) pedirá al Tribunal Supremo de Justicia venezolano que aclare si debe ser una Asamblea Constituyente la que reforme la Constitución o basta que lo haga el Parlamento, según afirmó ayer su líder, Julio Borges.
En una de las primeras reacciones a las propuestas de cambios del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, el dirigente del PJ calificó como "una necesidad" que el Supremo se decante a favor de una Asamblea Constituyente.
Para este y otras organizaciones de oposición, Chávez "escondió" en una serie de propuestas de cambio de la Constitución, en vigor desde 1999, su anhelo principal de "perpetuarse en el poder".
Borges declaró a la emisora privada de televisión Venevisión que Chávez planteó "temas totalmente diferentes" que a los venezolanos les interesa discutir, porque, en realidad, "el gobernante pretende su reelección continua, vitalicia y permanente".
Chávez, además de pedir ante el pleno de la unicameral Asamblea Nacional (AN, Parlamento) que anule cualquier límite a la reelección, requirió en una alocución de casi seis horas, que acabó a primera hora de ayer, otra serie de reformas que, según dijo, encaminarán al país en definitiva al "socialismo del siglo XXI".
La AN, conformada por 167 diputados, todos oficialistas debido al boicot electoral opositor a los comicios parlamentarios de 2005, debatirá los 33 artículos que Chávez pidió cambiar o incluir entre los 350 de la Constitución de 1999, que él mismo promovió y logró aprobar un año después de ganar su primera elección.
La propuesta debe ser sometida a tres debates legislativos antes de ser votada en un referendo nacional, presumiblemente en diciembre próximo, aunque paralelamente se ha anunciado que será analizada en diversos foros y asambleas populares.
Sí a la propiedad privada
Carlos Escarrá, uno de los constitucionalistas a los que Chávez confesó haber consultado para la redacción de los cambios, destacó que "la propiedad privada estará garantizada".
"Quedan sin efecto todos los ataques y especulaciones acerca de la presunta intención que tenía el Gobierno de eliminar la propiedad privada", declaró Escarrá a la emisora estatal VTV.
Además de mantener la propiedad privada, Chávez planteó regular la pública, social, colectiva y mixta, lo que, añadió Escarrá, torna "más claras las definiciones en lo que a propiedades se refiere", aparte de que le dará "carácter constitucional a la propiedad que se origina en el seno del poder comunal, como las cooperativas y otras figuras similares promovidas desde los consejos comunales".
El constitucionalista destacó que Chávez llamara a los empresarios a trabajar junto al Gobierno, aunque a la par les pidió renunciar a "ansias de ganancias exageradas" y a la "explotación de los trabajadores".
Chávez también planteó reducir a seis horas diarias la jornada laboral y prohibir las horas extras para incentivar el empleo formal.
El gobernante de izquierdas propuso, asimismo, modificar la organización político-territorial del país con la creación de "regiones marítimas, municipios, ciudades federales y sistemas de ciudades".
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