No sólo el presidente del Ejecutivo, Paulino Rivero, sino también la mayor parte de sus consejeros asistieron ayer en Candelaria a los actos religiosos con motivo de la festividad de la Virgen. Salvo la titular de Agricultura, Pilar Merino, y el de Infraestructuras, Juan Ramón Hernández, que están de viaje fuera de las Islas, todos acudieron, incluido el vicepresidente del Gobierno, José Manuel Soria. Como es habitual en estas ocasiones, se habló sobre la discusión en torno a la patrona de Canarias, polémica que Soria zanjó rápidamente limitándose a señalar que "Virgen no hay más que una". Rivero se vio más apurado en la respuesta al ser preguntado por los periodistas, pero evitó también entrar en polémicas, señalando que "yo no entro en competencias a ver quién es la patrona". Recordó que se trata de una cuestión de devoción y aseguró que respeta plenamente la opinión que cada uno pueda tener sobre si la patrona es la Virgen de Candelaria o la del Pino. "No soy yo quien va a poner o quitar patronazgos; porque hay que respetar la opinión de todos", apuntó. Eso sí, reconoció que había echado de menos ir a Candelaria andando "o corriendo", como lleva haciendo 15 años seguidos.