M.M., S/C de Tenerife
Representantes de la Universidad, el Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias se reunieron ayer con el fin de buscar soluciones a uno de los problemas que más preocupan a vecinos y responsables políticos como es la erosión del territorio con la llegada de lluvias intensas, pues se pueden generar riadas.
El viceconsejero de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, Cándido Padrón, señaló que "nos hemos reunido con el fin de coordinar y por tanto, no duplicar, las tareas de evaluación y desarrollo de acciones para paliar la erosión".
Padrón señaló que "nos preocupa planificar en zonas de especial sensibilidad explosiva" y tanto es así que ya se han encargado fotografías de estas áreas así como visitas a los lugares en cuestión. Durante el encuentro, donde estuvo también presente el consejero insular de Medio Ambiente, Wladimiro Rodríguez Brito, se habló de entornos concretos como son los barrancos de Ruiz, La Cabaña y Poncio, en San Juan de la Rambla, así como la zona de Arenas Negras, donde habrá que trabajar en el tratamiento ambiental y la limpieza de estas zonas quemadas, cuya tarea se acometerá entre el personal de la consejería y del Cabildo.
El recién nombrado viceconsejero de Medio Ambiente señala que "contactaremos también con técnicos especialistas en esta materia de otras comunidades autónomas, como de Galicia, para intercambiar experiencias".
No obstante, aclara que éste no es un proceso fácil, pues es necesario estudiar las características del suelo o su capacidad de absorción.
Además, Padrón señaló que el Gobierno de Canarias ha dedicado dos millones y medio de euros para la recuperación ambiental, aunque afirma que aún quedan numerosas reuniones por delante y es que el próximo lunes analizará la situación con los responsables de Gran Canaria.
Padrón afirma que "el tema de la erosión preocupa mucho" y explica que este proceso consiste en el endurecimiento de una capa muy fina encima del suelo que, cuando cae la lluvia, provoca su rotura y se lleva todo el material que encuentra.
En cuanto a las técnicas que se emplearán, aún se están barajando las posibilidades, pues se plantea la instalación de mallas artificiales o la creación de pequeños bancales para parar los efectos erosivos en el suelo y los barrancos.
El viceconsejero de Medio Ambiente espera que estas tareas finalicen antes de que acabe octubre y lleguen las primeras lluvias y confía en que estas empiecen los antes posible, aunque ya se realizan pequeñas acciones de limpieza en el monte.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD