Última
Versión para imprimir
Imprimir
DOMINGO, 5 DE AGOSTO DE 2007

Las huellas del fuego en el pinar tinerfeño

El paso de las implacables llamas desde el lunes por múltiples zonas de monte desde Los Realejos a Guía de Isora ha cambiado el aspecto de numerosos enclaves. La foto superior izquierda muestra el esplendor de la zona icodense de Montiel, entre El Amparo, Los Piquetes y Cueva del Viento, poco después de las nevadas del año 2003. A la derecha, el mismo lugar, denominado Llano de Las Cebollas y uno de los más bellos de la Isla, tras el infierno de la tarde y noche del pasado lunes y la intensa e impiedosa madrugada del martes, cuando muchos vecinos de la zona temieron desesperados que el fuego llegara al núcleo de El Amparo y otros barrios. Esos momentos fueron tan duros en la parte alta de Icod, así como en San Juan de la Rambla, La Guancha, Garachico, Santiago del Teide, Buenavista y Guía, que se vieron situaciones hasta casi surrealistas, como el traslado a toda velocidad y en furgonetas de imágenes de Jesús y otros santos de alguna iglesia, tal y como se pudo comprobar por la carretera que lleva a La Vega, Las Abiertas y La Montañeta. En Masca, cuyas consecuencias tardarán tiempo en borrarse, el fuego llegó a escasos centímetros de una antena de Retevisión situada hacia El Carrizal (foto inferior), algo muy similar a lo ocurrido a las instaladas entre Erjos y la cumbre de Santiago del Teide. Como refleja la imagen de la izquierda, el Valle de Arriba, las cercanías del casco de este municipio sureño y el monte de Guía, con el Teide al fondo, presentan desde el martes un aspecto desolador. Aunque el pino regenerará en un año, habrá que esperar 10 para recuperar todo el ecosistema.

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. Avda. Buenos Aires 71, S/C de Tenerife. CIF: A38017844.

eldia.es Dirección web de la noticia: