GEMA JIMÉNEZ, S/C de Tfe.
El proyecto Aquamassalud, dirigido a bebés de edades comprendidas entre dos meses y tres años, que se está llevando acabo en la playa de Las Teresitas este verano, es una terapia alternativa para los neonatos. Sus objetivos primordiales son la prevención de enfermedades cardiorespiratorias, alteraciones del sueño, hiperactividad, el desarrollo psicomotriz y la integración del niño con la familia y con otros recién nacidos.
Esta actividad está coordinada y dirigida por un fisioterapeuta e investigador sobre técnicas en el agua, Raúl Más Julián. El proyecto de aquaterapia marina está apoyado por el departamento de Pediatría del Hospital Universitario, del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria y los centros ambulatorios de Santa Cruz, pues cada vez son más los especialistas en recién nacidos que recomiendan esta terapia.
Otro de los fines de esta actividad es que los padres aprendan cómo utilizar el medio marino con sus bebes, "intentamos formar a los padres para que se conviertan en terapeutas de sus hijos", explicó el coordinador. "Trabajamos de forma diferente que en los cursos que se realizan en piscinas porque el padre es el que ejecuta el papel de profesor e instructor", continuó. Los progenitores juegan este importante papel porque el afecto y el cariño que les muestran a sus hijos durante esta actividad aumenta la seguridad del bebé hacia sus padres.
Los bebés en casa
Esta actividad no se limita al medio marino, ya que se trata de unas pautas que se deben adaptar en casa para mejorar la salud y la integración del hijo. Esta adaptación se puede realizar en el hogar desde que el hijo tiene siete semanas, por ello el instructor recomienda que "el papá se meta en la bañera con el bebe para afianzar los lazos fraterno filiales durante los primeros meses de vida".
Las claves de esta terapia son la fe que se tenga en la misma, la seguridad que el padre, evitando cualquier tipo de estrés provocado por una reacción negativa del bebe hacia el agua del mar mientras disfruta con su hijo y el amor que se le muestra al bebé mientras se realiza el ejercicio por medio de gestos de afecto como besos y palabras cariñosas.
Datos como la edad, el peso, la temperatura del baño, el tipo de parto que tuvo el bebé y la evolución de éste son importantes para la realización de esta actividad, ya que estos factores influyen de manera determinante en la adaptación del neonato en el medio marino y su temperatura. Los interesados en participar en esta actividad sólo deben llevar a la playa de las Teresitas "una pequeña piscina inflable, ya que en ella se realiza la primera fase de adaptación a la temperatura, un gorro para proteger la cabeza del bebé de posibles insolaciones, una protección muy alta que debe ponerse al niño mínimo media hora antes del contacto con los rayos solares y, si se quiere, algún juguete que se utilice en la bañera para que el hijo pueda asociarlo en la misma", explicó Raúl.
Este proyecto se ha realizado en Argentina, Inglaterra y Florida, aunque es aquí, en Tenerife, donde ha conseguido la mayor concentración de bebés del mundo. La actividad tiene una capacidad máxima de 500 bebés, llegando a acoger hasta en 30 cada grupo. La actividad lleva realizándose en la Isla desde hace cinco años, siendo este el segundo gratuito.
La terapia acuática en la playa de Las Teresitas se prolongará hasta el próximo 29 de septiembre con un acto de clausura.
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