EFE, Kabul
Pocas horas después de descartar el diálogo, los talibanes han fijado el mediodía de hoy lunes (07.30 GMT) como el plazo final para comenzar a ejecutar a los 22 rehenes surcoreanos si las autoridades no se avienen a canjearlos por presos insurgentes, informó ayer un portavoz de la milicia Quari.
"El Gobierno de Kabul no se ha tomado este asunto muy en serio, así que hemos decidido fijar un plazo final: el mediodía de mañana", dijo a EFE por teléfono Mohammed Yousef Ahmadi, portavoz de la milicia.
"Es posible que comience el asesinato de los rehenes si la solución no ha llegado hoy (ayer) al mediodía", añadió. Horas antes, el propio portavoz talibán había asegurado que ya no habrá más diálogo, a la espera de que las autoridades afganas accedan al canje.
"Ya no hace falta dialogar más. Hemos entregado nuestra lista de presos y esperamos una respuesta positiva", aseguró.
Los talibanes habían exigido para la puesta en libertad de los rehenes la excarcelación de ocho presos insurgentes, para lo cual han entregado a las autoridades de Ghazni, la provincia en la que se produjo el secuestro, una "lista completa" con sus nombres.
Uno de los miembros del equipo mediador, Khowaja Sedeqi, confirmó las palabras de Ahmadi, y aseguró que ayer no se produjeron negociaciones cara a cara por voluntad de los talibanes, aunque algunos líderes tribales sí hablaron con ellos. Los insurgentes, dijo Sedeqi, tienen los teléfonos apagados y están esperando una respuesta del Gobierno en el sentido de liberar a los presos.
Los secuestrados, 18 mujeres y cuatro hombres, están separados bajo custodia de distintas facciones de la milicia, que estos días no habían logrado ponerse de acuerdo en sus exigencias a las autoridades: mientras dos de los grupos preferían el pago de un rescate, la tercera facción exigió la liberación de sus presos.
El anuncio hecho ayer por los rebeldes ha coincidido con la reunión mantenida por un enviado especial surcoreano, Baek Jong-Chu, con el presidente afgano, Hamid Karzai, quien habló ayer por primera vez del caso.
Baek se reunió con Karzai a puerta cerrada, con el propósito obvio de discutir la liberación de los rehenes y pedirle, según la agencia coreana de noticias Yonhap, "flexibilidad".
"El Gobierno hará todos los esfuerzos posibles para la liberación de todos los rehenes, y espera encontrar una solución conveniente para la crisis", declaró Karzai ante el que es el mayor secuestro hasta la fecha de un grupo de extranjeros en Afganistán.
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