Y así aquel niño que creció en el histórico edificio del Convento de San Francisco de Asís que luego fue ayuntamiento hoy sigue reviviendo aquellas tardes en las que una parte del ayuntamiento se convertía en sala de cine. "Claro yo no pagaba pa' ver la película, porque vivía allí, pero a los chicos les costaba una perra entrar. El cine era de un tal Falcón".