Un anécdota que Maximino jamás podrá olvidar es que "cuando termina la Guerra Civil, yo estaba en el Frente de Cataluña subido a un almendro, cogiendo almendras con otros compañeros", nos comenta mientras se ríe. "Escuchamos tiros y pegamos a escondernos en la colina toda la noche. Cuando nos amaneció, nos enteramos que los tiros eran de los nuestros, que estaban festejando el fin de la Guerra". ¡Qué cosas!