Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

LA SEMANA RAMÓN PI

La Ley Electoral

22/jul/07 02:54
Compartir
Edición impresa .

DISCURRÍA la semana por los cauces previsiblemente preelectorales. El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, atrajo el principal debate público con sus declaraciones a Intereconomía TV y Radio Intereconomía, en las que propuso reformar la Ley Electoral para que no tuviesen la última palabra los partidos bisagra, normalmente los menos votados, y sugirió, a título de ejemplo, que no pudieran gobernar los partidos que no hubiesen obtenido al menos el 30 por ciento de los sufragios. Por primera vez era escuchado por algún partido político el clamor ciudadano que ya era ciertamente ensordecedor: después de las últimas elecciones locales y autonómicas, la influencia de los partidos más pequeños y las coaliciones de perdedores han llegado a extremos muy difícilmente tolerables para las mayorías, del signo que sean, que ven, frustradas, cómo se falsifica la traducción del resultado de las urnas y obtienen el poder los que recibieron menos apoyo popular.

Abrir el melón

La propuesta de Rajoy es, desde luego, discutible, debe ser discutida y probablemente no prosperará en los términos en que fue hecha, pero la virtud del líder popular ha sido lo que suele llamarse abrir el melón del debate público sobre la Ley Electoral. Llama la atención que eso haya tenido que ocurrir después de años y años de pactos legales, pero ilegítimos, entre perdedores para arrebatar el poder al ganador, pero tal vez era necesario que los dos grandes partidos nacionales probasen a la vez la misma pócima amarga para que alguien rompiera de una vez la corteza de ese melón con alguna posibilidad de éxito. Desde este punto de vista, lo ocurrido en las Canarias con el PSOE puede decirse que ha actuado como desatascador de un problema que amenazaba con hacerse crónico, para quebranto de la democracia en sus mismas reglas de procedimiento.

No es nada fácil encontrar una fórmula que impida ese fraude de hecho a los electores de la fuerza más votada, porque la Constitución establece que el sistema electoral español debe ser proporcional, y eso impide la implantación de un sistema a dos vueltas, proporcional el primero y, en la segunda vuelta, con sólo los dos partidos más votados en liza; ese sistema recibe el nombre de mayoritario a dos vueltas desde que se ideó, lo que significa que haría falta una reforma constitucional para ponerlo en práctica entre nosotros (tengo la tentación de añadir que eso, para Rodríguez Zapatero, no debería ser problema: si llama matrimonio a la unión sentimental entre dos varones o dos mujeres, ¿qué le costaría llamar proporcional al sistema mayoritario? Para él eso es coser y cantar. Pero resisto el impulso de seguir por ahí, y bien que me cuesta).

Esperemos que de la propuesta de Rajoy se conserve el espíritu y que no queden sus declaraciones en el limbo del bla, bla, bla preelectoral, sino que de una buena vez se hinque el diente a este asunto, duro de pelar, pero absolutamente necesitado de corrección a la vista de la nefasta experiencia padecida.

Piqué

Discurría, pues, la semana por cauces de previsible debate preelectoral, cuando el jueves saltó la noticia: el presidente del Partido Popular de Cataluña, Josep Piqué, ex ministro de Aznar primero en Industria y luego en Asuntos Exteriores, había dimitido irrevocablemente y se retiraba de la actividad política.

La causa próxima de esta decisión, que cayó como una bomba en la derecha española, era la imposición de un equipo electoral, cara a las próximas generales, dirigido por personas consideradas como ajenas a la confianza de Piqué, o incluso hostiles a la línea política marcada por el ex ministro. La causa remota, de la que este episodio sería la gota que colma el vaso, es el enfrentamiento entre el núcleo duro de la dirección nacional del PP, encarnado por el tándem Acebes-Zaplana, y el presidente del PP catalán. Éste ha venido desarrollando una estrategia centrista, de formas moderadas y de diálogo y negociación con los nacionalistas de CiU, a pesar de los desaires permanentes a que el PP viene siendo sometido desde hace años por el llamado pujolismo. Acebes, secretario general nacional del Partido Popular, que discrepa de esta visión de la jugada, encontró una confirmación de su propio punto de vista en los resultados de las últimas autonómicas primero, y municipales después, en Cataluña: el PP ha perdido en votos y en porcentaje, y hoy es por entero irrelevante para formar mayoría con nadie. Y lo que es peor, la tendencia es a ir cada vez peor.

En estas condiciones, la dimisión de Piqué ha sido sorprendente sólo por el momento en que se ha producido, pero no porque no fuese ésta una decisión presentida por todos en cuanto se comprobó que su estrategia no conducía más que al extraparlamentarismo y a la aparición de pequeños partidos (como Ciutadans de Catalunya) que han acentuado la caída.

Las reacciones de las demás fuerzas políticas han sido reveladoras: socialistas y nacionalistas han deplorado la dimisión de Piqué y han puesto énfasis en destacar que el PP pasa por horas bajas, como dijo la vicepresidenta del Gobierno socialista. Eso parece ser la prueba del nueve de que Piqué era un gran presidente del PP catalán?, para los intereses de sus contrincantes. Por su parte, la dirección del partido ha reaccionado rápidamente, y en horas veinticuatro ha zanjado la crisis con el nombramiento de Daniel Sirera, hasta ahora portavoz adjunto del grupo en el Parlamento catalán y buen conocedor del partido. Ahora queda por ver cuál será su estrategia electoral cara a las generales.

Posdata

Ha trascendido que la vicepresidenta Fernández de la Vega ha echado una bronca a los subsecretarios por la ausencia de proyectos que llevar a los Consejos de Ministros. Menos mal que la Legistalura no está agotada. Si llega a estarlo, el Consejo ni se reuniría.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: