J. ESPINEL/N. MARTÍN, Tenerife
El presidente del Ejecutivo canario, Paulino Rivero (El Sauzal, 1952), habla una y otra vez de que el suyo será el Gobierno de las personas, una afirmación que contrapone con el ejercicio de los que le han precedido. Pese a admitir que se siente orgulloso de la gestión realizada por otros miembros de su partido que han estado en su mismo puesto, advierte de que no quiere pasar a la historia como "el presidente del Régimen Económico y Fiscal (REF)".
En su primera entrevista con este periódico después de ser investido, achaca gran parte de la derrota de los nacionalistas en Gran Canaria a los defectos de comunicación del Ejecutivo presidido por Adán Martín, cuya gestión "no supo ser percibida", y advierte de que no le temblará "el pulso" si tiene que promover la entrada en el mercado canario de operadores aéreos alternativos a Binter. Asegura que la policía canaria será una realidad "más pronto que tarde" y admite que es más que difícil que la reforma del Estatuto se apruebe en la actual legislatura estatal.
-Hace apenas unos días realizaba usted unas declaraciones muy duras sobre el fenómeno de la inmigración, asunto que, junto a la sanidad, parece que van a enfrentar a su Gobierno con el Estado.
-Nuestra voluntad es que las relaciones se desarrollen en el marco de lo que anuncié en la investidura y la toma de posesión. Mano tendida para entendernos en los grandes temas, pero esa voluntad de diálogo no está exenta de firmeza en aquello en lo que creemos que se están desatendiendo los problemas de Canarias. En la financiación sanitaria es urgente que el Gobierno no dilate en el tiempo su adaptación al crecimiento de la población en Canarias, pero mucho me temo que no lo va a abordar en esta legislatura y de ello depende que mejoremos la atención sanitaria. En la cuestión migratoria, el Gobierno actúa a impulsos y abandona el tema cuando no es un elemento de desgaste para él.
-¿No le parece un poco fuerte achacar al Gobierno del Estado, tal y como ha hecho usted, una tragedia humana como la vivida esta semana en Canarias?
-No, yo no he acusado al Gobierno de nada, simplemente he lanzado dos mensajes. Primero, que el Ejecutivo central puede contar con la colaboración de Canarias para abordar este asunto y, segundo, que un colosal drama como el vivido estos días debe llamarnos a la reflexión y a pensar si se está haciendo todo lo que se puede; y, sinceramente, creo que no se está haciendo todo lo que se puede. Pero no porque lo diga yo, ahí están las declaraciones del vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Seguridad y Justicia, Franco Frattini, denunciando que no se están poniendo todos los medios y que hay una falta de compromiso claro por parte de los Estados miembros de la UE para abordar este asunto.
-En su discurso de investidura fijo los principales retos de su Gobierno, entre otros mejorar la seguridad, y volvió a salir la policía autonómica. ¿La veremos en esta legislatura?
-Veremos que Canarias mejora en su seguridad. Ése es el objetivo del Gobierno y como ahora los instrumentos que está poniendo el Estado son insuficientes, vamos a hacer una gran apuesta y el despliegue de la policía canaria será una realidad a lo largo de esta legislatura más pronto que tarde.
-Hablaba usted antes del control de la población, que fue uno de los ejes más importantes de su programa. ¿Qué medidas se van a tomar de forma inmediata?
-En el control del crecimiento de la población hemos ido trabajando para generar una conciencia de ese problema y creo que esa etapa está superada. La duda ahora es si es posible desde el punto de vista de la legalidad. La pregunta que yo hago es la siguiente: Europa nos ha entendido en asuntos mucho más complejos, como en el marco fiscal propio, el estatus de Región Ultraperiférica o las medidas de protección al sistema de transporte interinsular. En el tema de la población es igual. En esta cuestión no caben los discursos hipócritas. Hay quien dice que se debe respetar el territorio, que no hay que hacer más puertos y aeropuertos, pero que no se pueden poner límites al crecimiento de la población. Lo que tienen que hacer es explicar cómo se puede evitar machacar el territorio sin modular la población.
-De acuerdo, ¿pero van a tomar alguna medida a corto plazo?
-De momento hay que aplicar medidas indirectas y la fórmula es aquella que facilita el trabajo a quienes viven en Canarias. Una de las primeras decisiones del Gobierno, cuando tengamos un encuentro con los agentes sociales, con sindicatos y empresarios, será subvencionar la cuota laboral a las empresas que contraten a jóvenes mayores de 19 años que lleven al menos tres años en Canarias.
-¿No le parece mejor en lugar de poner cortapisas a los que vienen de fuera formar a la gente de aquí para que esté capacitada y pueda ocupar esos puestos de trabajo?
-Eso es lo que estoy proponiendo. Vamos a incentivar a las empresas para que contraten mano de obra de aquí, pero también debemos mejorar nuestro sistema de formación. No es verdad que la gente que viene de fuera tenga más facilidades para acceder en estos momentos a los puestos de trabajo sólo por la formación; hay también otras connotaciones.
Peso político en Madrid
-¿Va a retomar su Gobierno la Ley de Directrices o seguirá guardada en una gaveta?
-Tanto la moratoria turística como la Ley de Directrices se van a mantener.
-¿La van a desarrollar?
- Sí, además la vamos a simplificar. Hay que clarificar la maraña administrativa que hay con respecto a la Ley del Suelo. Este Gobierno nace con la voluntad de preservar nuestro territorio.
-A raíz del programa que CC y PP han firmado para gobernar, ¿podría pensarse que es un prepacto para apoyar a los populares en Madrid tras las elecciones generales?
-¿Un prepacto? Tras las elecciones autonómicas y locales en Canarias hay un Gobierno que es fruto de un acuerdo que está muy elaborado, con una hoja de ruta muy definida con toda la intencionalidad para evitar situaciones incómodas. Es demasiado pronto para aventurar qué va a pasar en marzo del año que viene. La voluntad del Gobierno de Canarias va a ser la de entenderse con el del Estado, sea del signo que sea.
-¿Cree que una victoria de Mariano Rajoy contribuiría a cohesionar aquí el pacto CC-PP?
- Mi preocupación no es quién gane las elecciones generales, sino que Canarias gane peso político en Madrid, porque de poco nos va a valer que gobierne el PP o el PSOE si no tenemos influencia política. Si gana el PP y CC no le es necesaria, vería cómo tenemos problemas con algunos aspectos del pacto.
-¿Qué circunstancias han cambiado para confiar ahora en el mismo PP que echaron del Gobierno la pasada legislatura?
-Aquí el compromiso está más detallado, sobre todo en aquellas cuestiones que pueden producir roces entre ambas formaciones. Creo que también ayuda el hecho de que el principal referente del PP en Canarias, el señor Soria, esté incluido en el Gobierno, que sea el vicepresidente. Va a ser mucho más fácil entendernos.
-¿El hecho de tener que ceder la Presidencia del Gobierno impidió a CC pactar con el PSOE?
-Nunca se hablo de la Presidencia en las reuniones con el PSOE. Con ellos no supimos o no supieron superar el primer obstáculo que era el Estatuto; no fueron capaces de entender ni respetar la posición que había salido del Parlamento de Canarias apoyada por ellos, ni tampoco de elaborar un texto que incluyera las cosas que querían modificar en Madrid.
-¿Ustedes hubieran estado dispuestos a ceder la Presidencia?
-No me gusta hablar de lo que pudo haber sido y no fue. Lo cierto es que esa negociación se truncó y que había que buscar otras fórmulas de entendimiento.
-¿Ha tenido que ceder mucho CC para subir al PP al carro del Estatuto?
-Se mantiene la esencia; la definición de lo que son las aguas canarias, que para nosotros es esencial; se respeta el Régimen Económico Fiscal y las competencias han sido incluidas en el cuerpo del Estatuto, no en una Lotraca. Se habla de la transferencia del tráfico interinsular canario y de competencias que tiene el Estado en exclusiva, como puede ser la sanidad exterior, traspasarlas a través de un convenio. Hemos logrado un avance muy importante y ahora el que se ha quedado atrás es el PSOE.
-¿Tan difícil resulta entenderse con los socialistas en Canarias?
-La política de los acuerdos la facilitan y obstaculizan las personas y qué duda cabe que dentro del PSOE hay personas que pueden ayudar a lograr un entendimiento y otras que todo lo contrario. No cometo ninguna exageración si digo que el candidato socialista es un obstáculo. No insalvable, pero un obstáculo. Espero que de aquí en adelante, sobre todo en aquellos grandes asuntos que afectan al interés general de Canarias, en ese partido se imponga la tesis de los que piensan que hay que anteponer el interés general al partidario.
-¿Por qué tanta animadversión hacia López Aguilar?
-Es una persona a la que respeto y a la que no tengo ninguna animadversión, pero es absolutamente incoherente y no le ha temblado la mano cuando ha tenido la posibilidad de utilizar todos los instrumentos en su mano para dañar la imagen de sus adversarios políticos. Es una persona difícil.
-¿Lo veremos reunido con el líder de la oposición?
-Estaré encantado. Desde luego, dentro de los objetivos de mi Gobierno está tener la mano tendida sobre todos los grandes asuntos de Canarias. Si nos llevamos por las declaraciones de los últimos días de quienes son los portavoces del PSOE, es decir, del que es el presidente del grupo y su portavoz, no parece que las cosas vayan en la línea del consenso. Y, por supuesto, el trato con las instituciones gobernadas por ese partido va a ser exquisito.
-¿Teme usted que se utilicen esas instituciones como punta de lanza de la oposición contra el Gobierno?
-En el Cabildo dependerá de quién se imponga. Si la sensatez y la prudencia de la que viene haciendo gala José Miguel Pérez o la situación del insularista más radical que nos ha surgido en la etapa democrática en Canarias (Román Rodríguez) y que, además, fue presidente del Gobierno.
-Usted prometió en su discurso reforzar los controles a su Gobierno, compromiso que ha sido puesto en cuestión por el PSOE por la distribución de las presidencias en las comisiones del Parlamento.
-No voy a entrar en las cuestiones del Parlamento, pero yo pregunto: ¿Es que influye en el control al Gobierno que un partido presida cuatro o cinco comisiones? ¿De qué sirve presidir una comisión, desde el punto de vista político? De nada. No sé si cobrar alguna dieta más, pero el control va a depender de la comparecencia de los consejeros y yo me he comprometido a que estén al menos una vez al mes. Control al Gobierno es que el presidente se ha comprometido a aceptar preguntas en todos los plenos. Es una ley de participación ciudadana... Por mí, como si el PSOE preside las 17 comisiones.
-Si hace unos meses la cuestión era incorporar al PP al Estatuto, parece que ahora es hacerlo con el PSOE.
-Ese va a ser un objetivo y por eso en la comunicación que aprobó el Gobierno, cumpliendo al pie de la letra lo que prometí en la investidura, hemos dejado la posibilidad de que se trate en el Parlamento en septiembre, con un objetivo: que se rebaje el clima de tensión y posibilitar el entendimiento. Espero que quienes han defendido dentro de ese partido el texto que salió del Parlamento se mojen y defiendan un buen Estatuto para Canarias.
-Ellos se han plantado en la reforma electoral.
-He escuchado unas declaraciones del vicesecretario general del PSOE diciendo que lo prioritario para los ciudadanos es la reforma electoral. O sea, que lo prioritario para el PSOE no son las competencias de nuestras aguas o la gestión de nuestros puertos y aeropuertos, sino la reforma electoral. Dígame un solo estatuto de autonomía en el que esté incluido el sistema electoral...
-El nuestro.
-Sí, el nuestro, un régimen transitorio. Cómo se designen los diputados y cómo se mantengan los equilibrios internos en un territorio depende de la capacidad de autogobierno, de autoorganización de una comunidad autónoma. ¿Alguien entendería que dependa de los andaluces cómo nos organizamos los canarios? ¿El sistema electoral es perfectible? Yo creo que sí, que es perfectible, pero no es un asunto fácil, aunque uno tenga la posibilidad de hacer demagogia. Y dentro del PSOE no creo que los diputados de las islas periféricas estén de acuerdo con romper la triple paridad.
-En aras de ese consenso en la reforma del Estatuto ¿aceptaría usted más cambios en el texto?
-Siempre cabe la posibilidad de presentar enmiendas transacionales y nosotros estamos abiertos si no se desvirtúan los temas esenciales.
-¿Será aprobado en la presente legislatura estatal?
-Lo veo muy difícil, muy complicado.
-¿Cabría la posibilidad de modificar algunas cuestiones del preambulo como puede ser el orden alfabético a la hora de enumerar las Islas?
-Todo es modificable. Todo se puede abordar, pero tenemos suficientes problemas en Canarias como para ahora entrar a valorar otras cosas. No podemos abrir más heridas. Vamos a ir resolviendo primero las cosas importantes y después ya veremos.
-¿Está satisfecho con el legado que le ha dejado el Ejecutivo de Adán Martín?
-El Gobierno de Adán Martín ha sido el mejor que ha tenido Canarias desde que disfrutamos de la autonomía, sin duda. Lo que pasa es que, al igual que en otros ámbitos de la vida, no se trata de lo que uno hace sino de cómo lo perciben los demás, y creo que la percepción que se tuvo en alguna isla, como es el caso de Gran Canaria -una percepción errónea, porque no se ajusta a la realidad-, alimentó un sentimiento de frustración que el Gobierno no supo contrarrestar y que nos llevó a una derrota electoral muy importante.
-Insiste mucho en que el suyo será el Gobierno de las personas. ¿Quiere decir que los Gobiernos anteriores quizá antepusieron otro tipo de intereses?
-No, creo que todas las políticas se hacen pensando en las personas. Se ha hecho una gran política social en Canarias, pero lo que ha trascendido no es eso. Pues mi Gobierno quiero que pase a la historia no por el REF o las negociaciones en Europa, sino por haber contribuido a mejorar las condiciones de vida de la gente en Canarias.
Binter: el 26 de julio en Madrid
- Con motivo de la huelga que ahora mismo mantienen los pilotos de Binter, usted ha abogado por incrementar el número de líneas aéreas que operan en Canarias. ¿Le parecen pocas las que hay? -He dicho, primero, que el Gobierno del Estado, que es el que tiene las competencias, debe convocar urgentemente -y así se lo hemos exigido- la comisión mixta Canarias-Estado para abordar este asunto, y si fuera necesario crear un comité de crisis. La reunión ha sido fijada ya para el próximo día 26. Segundo, hemos señalado que queremos las competencias en el tráfico aéreo interinsular, pues la conectividad de Canarias no se puede dirigir desde Madrid. Y tercero, he advertido de que a mi Gobierno no le va a temblar el pulso para ayudar a mejorar la competencia aérea en las Islas. -¿Eso supone introducir nuevas líneas? -Eso supone lo que tenga que suponer. Las compañías pueden participar cuando se convoquen los concursos y el Gobierno puede ver eso desde la distancia o apoyar determinadas iniciativas para garantizar la competencia. Tengo la suerte de conocer muy bien el sistema de transporte aéreo porque fui el que lo defendió en primera línea cuando se logró la declaración de servicio público obligatorio y he estado presente en los posteriores compromisos que se han arrancado al Estado para, entre otras cosas, disminuir las tasas de la operaciones de todos los aeropuertos canarios en un 75%, lo que permitió ganar viabilidad económica a Binter y a las empresas que compiten en Canarias. Todas esas cosas las conozco, al igual que la apuesta por tener un sistema protegido en las Islas, y quiero que se sepa que el Gobierno que yo presida va a tomar las decisiones pensando en la gente, en la calidad de los servicios y de los precios. -¿Qué es lo que ha fallado? -Pues que el Gobierno del Estado ha estado pasivo ante un conflicto que dura casi dos meses.
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