EL DÍA, S/C de Tenerife
El octavo aniversario de Yéremi Vargas, el primero después de que perdiera la libertad, no se olvidará fácilmente. Ayer fue un día especial para sus familiares, igual de amargo que los que se sucedieron tras el pasado 10 de marzo, fecha en la que el menor desapareció en un solar cercano a su casa de Vecindario, aunque el 18 de julio añadió una terrible carga emocional al suceso: "Está siendo una jornada dura para nosotros", explicó el padre del pequeño, Juan Francisco, en una conversación telefónica en la que volvió a destacar que "la espera está siendo insoportable. Hoy (por ayer) tenemos el añadido de que Yéremi celebra su cumpleaños y no está junto a su hermanito (13 meses), pero no perdemos la esperanza de volverlo a ver pronto", declaró.
"Lo único que podemos hacer hoy (por ayer) es felicitarlo por su cumpleaños y esperar", añadió el padre durante la conferencia. "Estamos destrozados y hundidos, pero sabemos que se está haciendo todo lo posible y más para que aparezca el niño. Los investigadores no nos dicen nada. Nos hacen preguntas y se encuentran muy metidos en su trabajo, pero por el momento no hay nada", agradeció.
"Daría mi vida por él"
Juan Francisco repitió ayer una de las frases que ya apuntó el 14 de marzo en una entrevista concedida a EL DÍA . "Daría mi vida por él", reiterando que "la daría sin tener en cuenta el día de hoy (por ayer), sino por todo lo malo que nos ha tocado vivir desde que no está Yéremi. Cuatro meses después -continuó- no nos explicamos qué ha ocurrido para quedarnos sin él, aunque tenemos confianza de que todo salga bien y vengan otros cumpleaños que sí podramos celebrar juntos", reiteró.
Respecto al cúmulo de especulaciones que se han realizado a nivel público desde que apareció el "caso Yéremi", el padre del pequeño lo único que dijo es que "no me importa todo lo que se ha dicho de mí en este tiempo, porque lo que me preocupa en estos momentos es pensar que el niño volverá a casa". En cuanto a la tensa espera que se ha abierto en este periodo, el único comentario que hizo Juan Francisco giró alrededor de la desesperación que está creando la ausencia del niño: "Es lo peor que le puede ocurrir a una persona", sentenció. "Repito, daría mi vida a cambio de la de él".
Las palabras del padre dejan claro el sin vivir que existe en estos momentos en el entorno familiar de Yéremi. "Lo único que pedimos es que la colaboración y el apoyo que nos han prestado en este tiempo no se pierda hasta que lo encontremos con vida", comentó Juan Francisco el mismo día en el que el niño cumplía su octavo aniversario.
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