Vivir
LO ÚLTIMO:

Una nueva técnica láser evita el sangrado en las operaciones de próstata

DOMINGO, 15 DE JULIO DE 2007 01:13
Edición impresa .

NURIA DÍAZ, S/C de Tenerife

Uno de cada dos hombres de más de 50 años sufre hipertrofia benigna o agrandamiento de la próstata, lo que puede oprimir la uretra y ocasionar con ello problemas urinarios y sangrados. La mayoría de estas personas responden al tratamiento con fármacos, pero aproximadamente uno de cada cuatro tiene que pasar por el quirófano.

Dependiendo del tamaño de la próstata, hasta hace poco estas personas sólo tenían dos opciones: someterse a cirugía abierta para extirpar la glándula, cuando ésta es grande, o extraer parte de ella a través de la uretra, en el caso de las pequeñas. Intervenciones que tenían serios inconvenientes, como importantes sangrados que requerían transfusión.

No obstante, una nueva técnica láser ha dejado obsoletos ambos tratamientos, pues además de reducir el tiempo quirúrgico y de recuperación del paciente, permite operar a todos los enfermos independientemente de la edad que tenga, del estado de salud o del tamaño de la próstata.

Este tratamiento, conocido como fotovaporización prostática con láser verde de alta potencia, ha sido introducido en Canarias por el especialista Francisco Juárez del Dago, miembro del equipo del doctor Fernando Gómez Sancha, que ha sido pionero en la aplicación de esta nueva tecnología en España.

Pulverizar la próstata

Juárez del Dago explicó que esta cirugía de la próstata dura entre 40 y 120 minutos y se basa en la introducción por la uretra de un sistema óptico por el que circula una fibra láser que aplica energía directamente en la zona que se quiere extirpar.

De esta forma, agregó, la intensísima luz que irradia el láser aumenta la temperatura de la célula hasta los 100 grados centígrados provocando una microexplosión que la pulveriza (proceso que se conoce como fotovaporización prostática). De esta forma, precisó, se vaporiza el tejido prostático causante de la hiperplasia.

Explicó que el láser verde tiene una altísima afinidad con el rojo de la hemoglobina, por lo que a la vez que pulveriza el tejido de la próstata que se quiere eliminar, cauteriza los vasos sanguíneos evitando así los sangrados y con ellos las transfusiones.

El doctor Juárez señaló además que esta cirugía, que se realza con anestesia epidural o sedación, permite que las personas que han sido intervenidas puedan irse a casa en menos de 24 horas, cuando antes podían pasar hasta diez días hospitalizados. No obstante, agregó, es recomendable que los días siguientes a la intervención guarden cierto reposo.

En cuanto al coste de esta operación, que oscila en torno a los 7.000 euros, el especialista apuntó que a pesar de que esta técnica es un poco más cara, el coste total es similar, pues lo que el paciente se gasta en el acto quirúrgico se lo ahorra en días de ingreso y transfusiones sanguíneas.

Evolución de la técnica

La técnica quirúrgica más antigua, la adenomectomía o cirugía abierta consistía en la extirpación de esta glándula a través de la vejiga o de la cápsula prostática y estaba indicada para las próstatas grandes. El especialista apuntó que esta operación es de alto riesgo por el sangrado que provoca y obliga a los enfermos a permanecer ingresados entre 8 y 10 días.

Los avances médicos, explicó el doctor Juárez, hicieron que a mediados del siglo pasado se empezara a emplear otra técnica -la Resección Transuretral- basada en la extirpación de la parte de la próstata que obstruye la salida de la orina a través de la uretra. "Ésta fue la revolución del siglo XX", subrayó Juárez del Dago, sin embargo, agregó, está indicado sólo para próstatas pequeñas y causa a los enfermos un sangrado intenso durante la intervención, que puede hacer necesaria la transfusión sanguínea.

Además, continuó, tiene un problema y es que limita el tiempo del que disponen los cirujanos para la intervención, pues ésta no puede sobrepasar los 50 minutos por el riego de alteraciones graves de los iones. Explicó que, si se supera este tiempo, los líquidos que se utilizan en la operación pasan a la sangre a través de la próstata causando daños a los pacientes.

"De esta forma, hasta el otro día, las próstatas pequeñas se operaban a través de la uretra y las grandes como en el siglo pasado, realizando una adenomectomía", indicó el urólogo.

 Última hora:

 Últimas galerías:

Comparte este artículo

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: