N.D., S/C de Tenerife
Un novedoso sistema, similar al que utilizan los grandes almacenes para evitar los hurtos, podría utilizarse en los hospitales para identificar y localizar a los pacientes de difícil control como son los pediátricos o psiquiátricos, según explicó ayer a este periódico el ingeniero José María Raga Vilar-Sancho.
Raga ofreció ayer una conferencia sobre soluciones de identificación y localización en sanidad en las jornadas sobre Infraestructuras de Telecomunicación en Hospitales, organizadas por el Hospital Universitario de Canarias (HUC) y el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.
Señaló que ya hay varios hospitales españoles que están comenzando a implantar esta tecnología inalámbrica que utiliza etiquetas de radiofrecuencia para ubicar a quienes las porten en un plano del centro sanitario, lo que, agregó, permite tenerlos controlados en todo momento. Algo que es muy útil para, por ejemplo, los pacientes de Alzehimer, pues además permitiría activar alarmas cuando salgan de los espacios habilitados para ellos.
Explicó que este sistema requiere una infraestructura mínima, pero que una vez puesta ésta en marcha puede utilizarse para muchas otras aplicaciones como, por ejemplo, la localización de los profesionales médicos, pues podría sustituir a los tradicionales busca y reducir así el tiempo que se tarda en actuar en caso de emergencia.
Controlar los equipos
El experto apuntó que estas etiquetas también pueden utilizarse para el control del equipamiento móvil valioso del hospital, como son los ecógrafos, que, en muchas ocasiones desaparecen o se pierden al ir de un servicio a otro.
Raga apuntó asimismo que este método es útil para conocer con mayor exactitud el coste de una intervención quirúrgica, pues además de dar información sobre los profesionales que están en ese momento en el quirófano y el tiempo que permanecen en él, puede aportar datos sobre el material que ha sido utilizado en la operación. Al medir exactamente el tiempo que dura la operación, se podría optimizar el uso de los quirófanos, agregó José María Raga.
Historias actualizadas
El ingeniero subrayó las múltiples posibilidades que estos dispositivos pueden dar a un centro sanitario y agregó que podría permitir a los médicos actualizar sobre la marcha la historia clínica de sus pacientes.
Estas etiquetas, precisó, podrían enviar a través de un sistema inalámbrico toda la información correspondiente al enfermo a la PDA del especialista, quien sobre este mismo dispositivo podría incluir los detalles del tratamiento que prescriba al enfermo, además de su evolución. De esta forma, se podría tener totalmente actualizadas la historias clínicas ahorrando tiempo que se emplea en trámites administrativos.
Todas estas ventajas son para el experto motivos suficientes para asegurar que este tipo de tecnología, cuyo coste no supo precisar, acabará generalizándose en todos los hospitales del país. No obstante, agregó, el tiempo que tarde este proceso dependerá de la iniciativa, el interés y las prioridades que tengan los gestores de los centros sanitarios públicos.
Por último, precisó que, antes de su puesta en marcha en un centro sanitario, hay que empezar por la implementación de un proyecto piloto para estudiar la mejor forma de hacerlo, pues las posibilidades que ofrece este sistema de localización son muchas, concluyó el ingeniero.
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