Barcelona, EFE El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha condenado al Instituto Catalán de la Salud a indemnizar con 48.872 euros a una paciente por las secuelas que le dejó una operación para la extirpación de un tumor en la cabeza, de cuyos riesgos no fue debidamente advertida.
En la sentencia, la sala contencioso-administrativa del TSJC estima parcialmente el recurso que presentó la paciente por las secuelas que arrastra a raíz de una operación que se le practicó en noviembre de 1999 en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona para extirpársele un adenoma.
La mujer fue operada de un tumor que, desde finales de los años 80, le provocaba disminución de la libido, dolor durante el coito y secreción de leche materna, entre otros síntomas.
En la intervención se le extirpó el tumor, sin realizarse biopsia del mismo, pero poco después empeoraron los síntomas de la paciente, que sufrió insuficiencia respiratoria nasal, paresia del labio y la cara, disminución del olfato y el gusto e irregularidades menstruales, además de los que ya padecía.
En opinión del tribunal, no consta que la paciente fuera debidamente informada "del contenido y alcance de la operación, así como del riesgo que entrañaba su realización", por lo que obliga al Instituto Catalán de la Salud a indemnizarla por daños morales.
Asimismo, la sentencia considera probado que la mujer "sufre gravísimas secuelas consecuentes de una deficiente asistencia médica prestada por el Hospital Vall d'Hebron en el curso de su postoperatorio", por lo que debe ser resarcida por los daños que se le ocasionaron.
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