"Si mi hijo no quiere la tienda el día que nosotros dejemos de trabajar, pues la arrendaremos o la alquilaremos. Pero nosotros estamos aquí al pie del cañón", así nos lo asegura Manuel. "Y estaremos hasta que nos cansemos". Manuel es un enamorado del comercio, porque "es lo que siempre me ha permitido el trato con la gente". Y, sí, ahí siguen en La Guancha, un matrimonio que ha visto crecer el comercio guanchero, Manuel y Fefa