TENÍA PENSADO, desde tiempo atrás, sacar a la letra impresa el tema que me propongo tratar hoy antes de que se constituya el Gobierno autónomo de Canarias tras el 27-M. Esperaba saber algo sobre los titulares de las diversas consejerías, o sea, los "ministros" de andar por casa. Hace unos días, cuando se constituyó el Parlamento de la Comunidad autónoma, me dio una notable alegría saber que la ex consejera de Sanidad, doña María del Mar Julios, había sido destinada a ocupar un sitio en la Mesa de la nueva Cámara legislativa. Y me supuse que se trataba de un premio de consolación porque, al defenestrarla del aludido departamento ejecutivo, como también ostentaba la Vicepresidencia del Gobierno, resultaba feo dejarla de diputada "rasa". Y por eso la metieron en la Mesa de la Cámara, que mejor debajo de la mesa para no verla ni en fotografías de prensa, porque si alguien que fuera funcionario de ese órgano del Ejecutivo padeciera una afección del riñón y tuviera que verla tras la pérdida de las sesiones de diálisis por la nefasta huelga de las ambulancias, podría producirse un atentado tipo Bin Laden y sería un escándalo. Lo mismo un funcionario que necesitara tratamiento oncológico en La Candelaria, etc. Porque si llega a producirse una epidemia de peste o de gripe en Santa Cruz, como a principios del siglo pasado, aquí no quedamos ni uno para contarlo, incluidas las cucarachas del desaparecido Lazareto.
Un servidor, que ha pedido un montón de veces a Adán Martín la defenestración de doña María del Mar y sus mariachis del Servicio Canario de Salud, se hubiera ofrecido, en solitario, a colocarse ante el Parlamento de la calle Teobaldo Power, pancarta alusiva en mano, pidiendo que destinaran a doña María del Mar como agregada de Sanidad, a la embajada de España en Siberia o en Tananarive, que no sé si sigue siendo aún capital de Madagascar. Pero lejos...
Doña Mercedes Roldós, a quien no tengo el gusto, o el disgusto -que en esta Sanidad todo hay que decirlo después de haber pasado por ese departamento y no borrarlo del mapa elementos como Julio Bonis y Román Rodríguez- es la sucesora de doña María del Mar y estoy semitranquilo porque no creo que pueda encontrarse por aquí una inepta semejante a la relevada.
Pero si, por esta parte, quedo aliviado, tiene esta Comunidad un elemento, don Isaac Godoy, que, por mí, estaría destinado, y Canarias ganaría mucho, a una escuela primaria de las Islas Malvinas, que allí puede hablar español y en otro sitio tendría que aprender, por caso, la lengua senegalesa. Si el señor Godoy va a hacer con la Universidad de La Laguna la gestión, más que desastrosa, demoledora, que ha hecho desde que llegó a la consejería, que se prepare, porque el nuevo rector parece que tiene lo que hay que tener y no se quedará de brazos cruzados.
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