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Familias inteligentes

Un equipo de psicólogos de la Universidad de La Laguna (ULL) ha trabajado con éxito con 25 familias de Tenerife cuyo denominador común es tener a un niño o niña con altas capacidades, lo que suele conllevar problemas relacionales y de adaptación por el desfase entre la inteligencia intelectual y la emocional.
IOSUNE NIETO, Tenerife
28/jun/07 9:56 AM
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Dos veces por semana, de octubre a junio, un grupo de familias participa en un taller muy particular en la Facultad de Psicología de la Universidad de La Laguna. A todas, un total de 25 en este ciclo, las une el hecho de tener en su seno a uno o varios niños con altas capacidades intelectuales. Pero, en contra de lo que cabría presumir, el abordaje no es el académico, sino el afectivo-emocional. Estos niños suelen sufrir conflictos en su adaptación al mundo real y para integrarse en el colegio o con los compañeros y amigos por el desfase entre su mente privilegiada y su edad cronológica. Así lo explica África Borges, profesora titular de Psicología de la ULL, responsable del taller de altas capacidades, que acaba de cerrar su cuarta edición.

"El objetivo básico ha sido el trabajo en equipo, porque estos niños son muy buenos trabajando individualmente, pero fallan en grupo", explica África Borges. "Trabajamos como en círculos concéntricos las relaciones personales, la autoestima y el trabajo en equipo", precisa la psicóloga.

La inteligencia emocional es independiente de la inteligencia intelectual, advierte la experta para señalar que el problema es que la capacidad intelectual de estos niños va por delante de su evolución física y de ahí que los desajustes no sean sólo a nivel académico, sino también relacional.

Es lo que puede hacer que el niño con altas capacidades no desarrolle todo lo que podría hacer y su presumible éxito pueda no llegar a lograrse, incluso en el ámbito académico. Realmente, cita Borges, un alto porcentaje de los diagnosticados como niños con altas capacidades -difiere en parte del concepto superdotado- "fueron detectados por problemas de rendimiento y relacionales".

Sucede así porque "los sistemas educativos normales están basados en la repetición, y estos niños se aburren", aclara la especialista en Metodología de las Ciencias del Comportamiento. "Otras veces se desenganchan porque dejan de interesarse por lo que se trata en las clases", agrega.

África Borges matiza la diferencia entre tener altas capacidades y ser un niño superdotado. En ambos casos, el cociente intelectual fijado debe ser superior a 130, pero hay varios modelos para diagnosticar al superdotado, que en el caso de Canarias "es más restrictivo". Se requiere que cumpla otros requisitos, como la creatividad.

En Canarias, se estima que son al menos 7.000 niños y jóvenes, puesto que, con carácter general y a nivel mundial, se calcula que representan el 2 por ciento del total de la población escolarizada.

Problemas diversos

A los expertos en Piscología de la ULL, sin embargo, no les interesa tanto el hecho de que el niño sea superdotado, "sino que tiene una inteligencia superior y eso lo lleva a tener problemas en la escuela y en sus relacionales".

"Si vienen al programa es porque las familias se encuentran con problemas y muchos han ido a la Consejería de Educación y la respuesta no ha sido la mejor", prosigue Borges, que insiste en que la intervención que ellos proponen es "psicoeducativa", intentando abordar el estrés y la angustia, entre otros síntomas. Los resultados obtenidos han quedado reflejados en las afirmaciones de los padres en una entrevista: "Han ganado en tranquilidad y estrategias".

"Entra toda la familia, porque cuando hay un niño con altas capacidades se ven afectados todos sus miembros", aclara. También se trata de "evitar las etiquetas", en relación a los hermanos que no son tan inteligentes. "De hecho, trabajamos poco el término, por lo mismo que no se puede hablar del hermano guapo y del que no lo es".

En cuanto a los rasgos que definen a estos niños, además de la alta capacidad, resalta "su gran sensibilidad", lo que les hace sufrir porque se ven distintos. "Pero todos -afirma- son muy divertidos".