Santa Cruz de Tenerife
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JORGE ROJAS HERNÁNDEZ

Y los sueños? ¿sueños son? (yII)

21/jun/07 11:13
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SOÑÉ...

Soñé... que en la próxima temporada de fútbol el C. D. Tenerife ascendería a Primera División para colmar la ambición de tantos aficionados.

Soñé... que la sociedad que rige los destinos de EMMASA ordenará lo conveniente para que en verano se limpien los desagües de las calles y las cloacas, a fin de que en invierno cumplan su misión.

Soñé... que va a ser una realidad el proyecto de regar todos los jardines y plazas de la ciudad con aguas depuradas... y no tan olorosas.

Soñé... que en este próximo ciclo de cuatro años que la democracia nos ha traído volverá a nevar en el Teide con la intensidad de antaño.

Soñé... que Puerto de la Cruz, con el nuevo puerto deportivo proyectado, recuperará el marchamo de meta turística del archipiélago.

Soñé... que la mendicidad iba a desaparecer de nuestras calles, desterrando de una vez para siempre el triste espectáculo que produce la visión de esa pobre gente que malvive en bancos, jardines, ojos de puente...

Soñé... que nuestras islas van a admitir la inmigración necesaria para mantener su calidad de vida, pero no una ilimitada, sin freno, pues nuestro territorio no es lo suficientemente grande para acoger a todos los que ansían asilo.

Soñé... que, a tenor de lo anterior, en las elecciones generales del próximo año debe ganar el partido que sea capaz de enfrentarse con decisión a ese problema, así como de convencer a los otros veinticuatro países de la Unión Europea de que el conflicto no es sólo nuestro.

Soñé... que las personas que tendrán a su cargo el turismo en el Ayuntamiento capitalino, el Cabildo y el Gobierno autónomo se pondrán de acuerdo ¡al fin! para declarar ciudad turística a Santa Cruz. Eso hará posible que los pasajeros y tripulantes de los cruceros que nos visitan los domingos y festivos puedan hacer sus compras en los comercios que deseen abrir sus puertas.

Soñé... que los castillos de nuestra costa, testigos de tantas victorias frente a piratas y escuadras extranjeras, van a recibir la atención adecuada para ser en el futuro lugares de visita obligada.

Soñé... que los próximos veranos apenas si habrá incendios en nuestros bosques. Los excursionistas se concienciarán de la necesidad de apagar los fuegos que enciendan, de no tirar colillas de cigarrillos en las carreteras, de evitar las chispas que producen los aparatos eléctricos...

Soñé... que las pesadillas, nos produzcan alegrías o disgustos, también, como todo en la vida, tienen su fin.

Y me desperté.

Casi siempre somos incapaces de recordar lo que ha ocupado nuestra mente durante las horas de sueño. No obstante, hay personas que creen profundamente en su significado, hasta el punto de acostarse por la noche no sin antes dejar en su mesilla de noche papel y lápiz. Así, si se despiertan angustiados debido a una experiencia onírica desagradable e inexplicable, apuntan lo que recuerdan con la idea de consultarla con un sicoanalista. Pero no es ese el caso objeto de este artículo, puesto que lo "soñado" está o puede estar a la vista de nuestros ojos. Lo que ocurre es que, a veces, no vemos o no queremos ver lo que nos hace daño, con lo cual el deterioro se va haciendo cada vez mayor y, por consiguiente, más difícil de solucionar o arreglar. Lo que se necesita es voluntad para enfrentarse a estos "sueños" que, con toda seguridad, también han pasado por la mente de todos los tinerfeños. No creo que haya ciudadano en el mundo que no desee lo mejor para su ciudad o el entorno donde le ha tocado vivir, aunque no hay que negar que en el "campus" urbano existe gran número de descerebrados cuya principal ocupación parece ser la destrucción de lo comunitario. Pero estos son la excepción que confirma la regla. En general, la posición del común de los mortales suele ser la misma, manteniéndose inscrita en un marco que las circunstancias, el lugar, el tiempo o la ideología apenas cambia.

Y es lógico que el ideal humano sea el mismo a lo largo de los tiempos. El argumento es fácilmente comprensible, puesto que pagamos unos impuestos que nos dan derecho a exigir unos servicios. Y no unos servicios cualesquiera sino los mejores. Así, repasando la lista de mis "sueños", ¿por qué no concebir que lleguen a ser una realidad todos o gran parte de ellos? Reconozco que alguno resultará poco menos que imposible verlo convertido en realidad -que Santa Cruz se convierta en una de las ciudades más limpias de España gracias a la colaboración ciudadana, por ejemplo-, pero está claro que al menos se debe intentar. Lo he dicho ya otras veces y me molesta insistir en ello, pero ante la indiferencia -o la imposibilidad, todo hay que decirlo- de las personas que tienen a su cargo el bienestar de la ciudadanía, bien por su falta de cooperación o interés, es preciso que la tarea se lleve a cabo con espíritu empresarial. Considero absurdo que un concejal o un consejero del gobierno -extraordinario contratista de obrar, ejemplar profesor de instituto o brillante defensor de los derechos humanos- tenga en sus manos el destino de las obras públicas, la sanidad, la cultura o la enseñanza en una ciudad o en una isla, más que nada porque con toda probabilidad apenas ha tenido contacto con esas materias en su vida anterior. Esta labor debería estar realizada por los profesionales adscritos a los diferentes departamentos de la administración pública, aunque como es lógico sin capacidad decisoria hasta que los políticos acepten o rechacen sus propuestas. Con unos buenos jefes de mantenimiento que recorran la ciudad "diariamente" para comprobar las deficiencias que presenta y ordenar su reparación; con una policía local o nacional que haga acto de presencia inmediata cuando se la requiera; con una ciudadanía que denuncie sin miedo los desmanes que los irresponsables de siempre cometen; con una actitud colectiva que no permita los abusos de poder de quienes creen estar en posesión de prebendas y concesiones afortunadamente ya obsoletas. Con todo esto y no mucho más, estoy seguro de que a la larga todos mis sueños pueden llegar a convertirse en realidad.

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